Las Fuerzas Armadas de Colombia han bombardeado este jueves posiciones del Ejército de Liberación Nacional (ELN) ubicadas en un área entre Cauca y Nariño, dejando nueve de sus miembros muertos, en el que es el quinto ataque aéreo ordenado por el presidente Abelardo de la Espriella contra estos grupos desde su llegada al poder.
De la Espriella ha confirmado en sus redes sociales la muerte de «nueve integrantes del grupo narcoterrorista», incluido Neftalí Riascos Alegría, alias ‘Marcos Pacífico’, uno de sus principales cabecillas, si bien ha matizado que se trata de una información preliminar a la espera de que concluya su identificación «decadactilar».
«Este criminal era el responsable militar del Frente de Guerra Suroccidental del ELN, máximo jefe del frente José María Becerra y responsable de dirigir tres frentes narcoterroristas que operan en Cauca, Nariño y Valle del Cauca», ha asegurado el mandatario.
El Frente de Guerra Suroccidental cuenta con unos 470 hombres armados, según informes de las autoridades colombianas, distribuidos en dos compañías y tres frentes, uno de los cuales, el José María Becerra, dispone de 230 integrantes, siendo así el más numeroso.
De la Espriella ha atribuido a ‘Marcos Pacífico’ «secuestros, atentados y ataques» contra las fuerzas de seguridad colombianas en Cali y Buenaventura, además de la instrucción de «las milicias urbanas del ELN» durante protestas llevadas a cabo en 2022.
Horas antes, ha publicado un vídeo en redes sociales teatralizando la orden dada al ministro de Defensa, Eduardo Mora, para poner en marcha esta nueva operación. «¡En mi gobierno no hay tregua contra el terrorismo!», ha dicho el presidente.
De acuerdo a las informaciones de medios colombianos, esta operación, planificada desde hace más de cuatro semanas con el apoyo de la Inteligencia de Estados Unidos, tenía también como objetivo al ‘número dos’ del Frente de Guerra Suroccidental, Oliverio Orfilio Pai Rodríguez, conocido como ‘Chuki’ o ‘Elder’.