La excandidata presidencial ecuatoriana Luisa González ha sido detenida este jueves por las autoridades ecuatorianas, según ha denunciado en un primer momento el expresidente Rafael Correa, y confirmado posteriormente la propia política, mientras que la Fiscalía ha anunciado detenciones en el marco de una investigación por financiación política y el gasto electoral durante la campaña presidencial de 2023.
«Apresaron a Luisa González. ¡Ya basta!. Ecuador vencerá», ha indicado el exmandatario en un mensaje difundido en redes sociales sin que haya aportado más detalles sobre su situación.
Horas después, la líder de Revolución Ciudadana ha confirmado en un comunicado su detención, enmarcada en lo que ha denunciado como una «persecución política» y advierte de que hoy es ella la víctima de esta campaña.
González, por su parte, ha agradecido la «infinita solidaridad» recibida, ha tachado de «absurdas» las acusaciones en su contra y ha prometido responder «con la dignidad de las ecuatorianas y los ecuatorianos que nada deben y que están comprometidos con lograr la libertad de Ecuador y un futuro mejor para el país».
Según informa la Fiscalía ecuatoriana, las autoridades policiales ejecutaron órdenes de detención en las provincias de Pichincha y Manabí «contra tres personas investigadas por su presunta participación en el delito de blanqueo de capitales». En todo caso no ha detallado la identidad de los detenidos.
El Gobierno ecuatoriano, a través del primer vicepresidente de la Asamblea, Esteban Torres, ha descartado por completo que la acción de la Fiscalía en contra de Luisa González tenga de trasfondo la época electoral. «Aquí se ha malentendido el concepto de que aquél que está en política, está santificado. No se puede decir que cualquier investigación que se haga en un período electoral esté necesariamente relacionado. Somos cautos, es una investigación previa y estaremos atentos al caso», ha dicho.