El candidato patriota a la presidencia de Brasil, Flávio Bolsonaro, ha reforzado su mensaje de aplicar mano dura contra la delincuencia en caso de ganar los comicios del 4 de octubre en Brasil, en un contexto en el que buena parte del electorado sitúa a la inseguridad como uno de los principales problemas del país, de acuerdo con distintos sondeos.
Entre el paquete de medidas que propone el hijo del expresidente Jair Bolsonaro figura rebajar la edad para la imputación penal, emplear métodos castración química en personas que hayan sido halladas culpables por haber cometido una violación, así como emplear la fuerza pública para abatir a integrantes de grupos armados en el país iberoamericano.
De acuerdo con el Foro Brasileño de Seguridad Pública, ocho de cada diez habitantes del país temen actualmente quedar atrapados en medio de un tiroteo entre bandas criminales.
Además, Bolsonaro ha centrado su campaña en criticar al sistema judicial brasileño, al considerar que la legislación que lo enmarca es demasiado permisiva con los grupos delincuenciales, tal y como recuerda la AFP.
En tal sentido, el senador y candidato presidencial del Partido Liberal (PL) ha propuesto además que el país amplíe el número de plazas en sus cárceles, apuntando a que Brasil pueda contar próximamente con cupos para albergar a 500.000 presos adicionales en el sistema penitenciario, a través de la construcción de cinco nuevos centros de reclusión.