El presidente de Portugal, António José Seguro, promulgó este lunes la reforma legal que busca acelerar la expulsión de inmigrantes ilegales del país. La decisión se produjo después de que el Tribunal Constitucional determinara que la norma no contradice la Constitución portuguesa.
Seguro había solicitado la revisión del proyecto debido a dudas sobre la protección del interés superior de los niños y la proporcionalidad de la privación de libertad de extranjeros que no han cometido delitos. Sin embargo, el tribunal aclaró los aspectos interpretativos cuestionados y concluyó que la legislación podía entrar en vigor.
La reforma pretende agilizar los trámites de expulsión y evitar que los mecanismos de asilo sean utilizados de manera abusiva para retrasar o impedir el retorno de personas que permanezcan ilegalmente en el país. El paquete de medidas también contempla ampliar los plazos de detención y endurecer las prohibiciones de reingreso para quienes sean expulsados de Portugal.
El proyecto fue aprobado por el Parlamento portugués el pasado 17 de julio, tal y como recuerda EFE.