Las autoridades de Chile han avanzado en la construcción de una zanja de tres metros de profundidad en la frontera con Perú como parte del plan «Escudo Fronterizo», impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast para combatir el crimen organizado y la inmigración ilegal.
El comisionado presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto, ha asegurado que «ha habido un 20% de avance».
Soto ha precisado que el plan –que costará alrededor de 4.000 millones de pesos (3,8 millones de euros)— comprende unos 60 kilómetros, si bien «no son continuos» y están sujetos a «evaluación constante, dependiendo de las rutas de ingreso de la inmigración».
El comisionado ha agregado que «se lucha contra los delitos transnacionales, vehículos de contrabando, tráfico de drogas, eventual tráfico de armas, etc». También ha precisado que algunos de los trabajos ocurren a nivel del mar, mientras que otros se están realizando a 4.500 metros de altura.
Soto ha aclarado que «el Gobierno de Kast está impulsando algunos proyectos que son muy importantes, que se han aprobado, para que finalmente venir a Chile a delinquir, o atracar la frontera, sea penalizado con mayor dureza«.