El asesinato de Claudia Tacoronte, la estudiante española de 21 años que realizaba una estancia académica en México, ha sacado a la luz la grave situación de inseguridad que rodea a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). En apenas siete meses, cuatro alumnas vinculadas a esta institución han sido asesinadas.
Antes de Claudia murieron Kimberly Ramos, Karol Toledo y Michelle Itzayana Fuentes Calderón. Los crímenes provocaron protestas, ocupaciones universitarias y suspensiones de clases, pero la Universidad de Granada (UGR) mantuvo su programa de movilidad con el centro mexicano. Tras el último asesinato, la institución española ha asegurado que desconocía los tres casos anteriores y ha cancelado la estancia de otros tres estudiantes que debían viajar a Morelos.
Claudia, natural de Gran Canaria y estudiante de cuarto curso de Educación Infantil, llevaba cerca de un mes en México. El pasado sábado asistió con un amigo a la inauguración de la Feria Nacional de Plantas Medicinales, celebrada en el municipio de Cuautla.
Alrededor de las 23.00 horas, la joven fue asaltada y atacada con un arma blanca. Según las primeras informaciones publicadas por medios mexicanos, trató de refugiarse en la Casa de la Cultura, pero su agresor entró en el edificio y volvió a atacarla. Claudia murió como consecuencia de las heridas antes de poder recibir asistencia médica.
La Fiscalía General del Estado de Morelos investiga el asesinato bajo el protocolo de feminicidio y mantiene abiertas las distintas líneas de investigación. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que España quiere «esclarecer los hechos hasta el final».
Tres asesinatos antes de la llegada de Claudia
El primer caso que conmocionó este año a la comunidad universitaria fue el de Kimberly Ramos, estudiante de Contabilidad de 18 años. La joven desapareció el 20 de febrero en las inmediaciones del campus de Chamilpa, en Cuernavaca, el principal centro de la UAEM.
Durante los once días en los que permaneció desaparecida, sus compañeros cerraron los accesos al campus, ocuparon la rectoría y forzaron la suspensión de las clases presenciales para exigir su localización. Su cuerpo fue encontrado en un polígono situado a las afueras de Cuernavaca.
Por el crimen fue detenido otro alumno de la universidad, identificado como Jared Alejandro N. Las autoridades encontraron en su domicilio el bolso y la documentación de Kimberly. La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, prometió entonces «todo el apoyo» necesario para reforzar la seguridad de la institución.
El mismo día en que apareció el cuerpo de Kimberly se conoció la desaparición de Karol Toledo, estudiante de Enfermería de 18 años. Había sido vista por última vez en Mazatepec, a unos 40 kilómetros de Cuernavaca.
Sus compañeros marcharon vestidos de blanco y reclamaron a las autoridades que intensificaran la búsqueda. Horas después, el cuerpo de Karol fue localizado en Coatetelco, a cinco kilómetros del lugar en el que había desaparecido. Hasta ahora no se han comunicado detenciones ni avances relevantes en la investigación.
El tercer crimen se produjo en mayo. Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de 15 años y alumna de bachillerato de la misma institución, desapareció el día 24 en Yautepec. Había salido de su casa para comprar unas cartulinas y no regresó.
Su cuerpo fue encontrado el 2 de junio en Tepoztlán, un municipio turístico situado a unos 50 kilómetros. La Fiscalía de Morelos prometió esclarecer el asesinato, aunque tampoco ha informado de resultados públicos en las pesquisas.
La Universidad de Granada asegura que desconocía los crímenes
Pese a esta sucesión de asesinatos, Claudia Tacoronte viajó a Morelos como parte del convenio académico firmado en 2023 entre las dos universidades. Era la primera alumna de la institución granadina que participaba en este programa de movilidad.
Después del crimen, la Universidad de Granada ha cancelado el viaje de otros tres estudiantes que tenían previsto incorporarse a la UAEM durante el próximo semestre. La institución buscará destinos alternativos para ellos.
Un portavoz de la universidad española ha afirmado que el centro desconocía los asesinatos de Kimberly, Karol y Michelle y que no recibió ninguna comunicación sobre esos casos por parte de la institución mexicana. La UGR también ha ofrecido regresar a los alumnos que mantiene en otras zonas de México, aunque la mayoría ha optado por continuar sus estancias.
La universidad española ha condenado el asesinato y se ha puesto a disposición de la familia y de las autoridades consulares. «La Universidad de Granada manifiesta su más firme repulsa y absoluta condena», señaló la institución en un comunicado.
Morelos registra la segunda tasa más alta de asesinatos de mujeres
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos cuenta con cerca de 40.000 alumnos, repartidos entre una veintena de sedes. Casi la mitad estudia en el campus de Chamilpa, situado en Cuernavaca.
Morelos, un pequeño estado vecino de Ciudad de México, presenta la segunda tasa más alta de homicidios de mujeres del país. Hasta julio, 69 mujeres habían sido asesinadas en esta entidad, según los datos oficiales de la Secretaría de Seguridad mexicana. En el conjunto de México se contabilizaron 1.250 homicidios de mujeres durante ese mismo periodo.
La rectora de la UAEM, Viridiana Aydeé León, ha expresado su «profunda indignación» por el crimen de Claudia y ha pedido una investigación inmediata. Las autoridades del Estado han vuelto a prometer el esclarecimiento de los hechos, como ya hicieron después de los asesinatos anteriores que dejaron a la comunidad universitaria sumida en el miedo.