El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha ordenado a las fuerzas policiales intensificar los operativos para localizar a inmigrantes en situación ilegal y proceder a su deportación, estableciendo como primera prioridad a aquellos extranjeros que estén relacionados con actividades delictivas. El mandatario ha defendido la medida como una decisión política de su Gobierno y ha asegurado que las expulsiones comenzarán de manera inmediata.
«Que empiecen los operativos coordinados para dar con los inmigrantes ilegales, primero los que están cometiendo delitos, segundo los que no tienen regularizada su situación», ha señalado De la Espriella. El presidente ha advertido de que quienes permanezcan en Colombia sin cumplir los requisitos legales «tendrán que ser deportados».
La nueva política migratoria tendrá una incidencia especialmente importante sobre la comunidad venezolana, la más numerosa entre la población extranjera residente en Colombia. Según los datos oficiales citados, alrededor de 2,8 millones de venezolanos viven actualmente en territorio colombiano y aproximadamente un 30% se encontraría en situación ilegal. Entre estos últimos habría al menos 193.000 menores.
De la Espriella ha insistido en que su Ejecutivo no tolerará la permanencia en el país de extranjeros que, además de encontrarse irregularmente en Colombia, estén involucrados en actividades criminales. «No voy a aceptar a inmigrantes ilegales, de donde sea que vengan, que estén cometiendo fechorías en Colombia. Se van y los deportamos», ha afirmado, asumiendo personalmente la responsabilidad política y administrativa de la decisión.
El endurecimiento de la política migratoria coincide con una intensificación de las operaciones contra organizaciones armadas, grupos paramilitares y redes dedicadas al narcotráfico. El presidente anunció también la detención de más de una decena de integrantes de una de las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Clan del Golfo.
Según el balance ofrecido por el mandatario, desde que asumió la Presidencia el pasado 7 de agosto, las fuerzas de seguridad han realizado más de 1.500 arrestos en actuaciones contra estas organizaciones. A estas operaciones se suma la incautación de 23.642 kilos de sustancias estupefacientes, de los cuales 12.296 kilos corresponderían a cocaína, de acuerdo con las cifras difundidas por el propio presidente.