Una imagen del niño Jesús fue robada y destruida
Denuncian la vandalización de una parroquia nicaragüense en un clima de persecución a los católicos por parte de la dictadura de Daniel Ortega
Denuncian la vandalización de una parroquia nicaragüense en un clima de persecución a los católicos por parte de la dictadura de Daniel Ortega
Daniel Ortega y Rosario Murillo. Redes sociales
Por LGI
21 de junio de 2026

El párroco de la iglesia de San Francisco de Asís, en la diócesis de Estelí, denunció varios robos sacrílegos cometidos por desconocidos en los últimos días contra el templo, en un episodio que vuelve a poner el foco sobre la delicada situación que atraviesa la Iglesia católica en Nicaragua en un contexto marcado por el miedo, el silencio y las denuncias de persecución religiosa.

Según informa aciprensa, el sacerdote Sixto Muñoz, responsable de la parroquia conocida también como la Ermita del Rosario, confirmó que entre los objetos sustraídos figura una imagen del Divino Niño, que posteriormente fue encontrada destrozada en las inmediaciones del templo.

Según explicó a un medio local, los autores del robo también se llevaron «mesas, instrumentos musicales y otras cosas» almacenadas en una bodega parroquial, causando daños materiales y una profunda indignación entre los fieles de la comunidad.

Los hechos se produjeron el pasado 13 de junio y durante la madrugada del día 16, cuando los ladrones habrían accedido a las instalaciones a través de la sacristía. Muñoz señaló que la parroquia ya ha presentado la correspondiente denuncia ante las autoridades y expresó su confianza en que la investigación permita identificar a los responsables.

«Ya se hizo la denuncia ante las autoridades, esperando que haya un resultado positivo», afirmó el sacerdote, quien evitó realizar más valoraciones sobre la posible autoría de los hechos.

La denuncia pública resulta especialmente llamativa en la actual situación del país. La investigadora Martha Patricia Molina, especializada en el seguimiento de las agresiones contra la Iglesia nicaragüense, aseguró que existe un creciente clima de temor entre religiosos y laicos.

«En los últimos meses ha habido en Nicaragua un ambiente de silencio y miedo», afirmó Molina en declaraciones difundidas este mes. La experta destacó que las denuncias públicas de sacerdotes y obispos se han reducido notablemente debido al temor a represalias. «Los obispos, sacerdotes y laicos optan por no denunciar las arbitrariedades por temor a las represalias», señaló.

Molina explicó además que su informe «Nicaragua: Una Iglesia perseguida» ha constatado una disminución de los casos denunciados en los medios de comunicación durante el primer semestre del año, aunque advirtió de que ello no implica una reducción real de los incidentes.

«Mi estudio ha documentado en este primer semestre un descenso notable en el registro de agresiones denunciadas en medios de comunicación, pero eso no significa el cese de las mismas, sino que son consecuencias del miedo y la prudencia», precisó.

La investigadora vincula esta situación a la creciente presión ejercida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica, una confrontación que se intensificó tras las protestas sociales registradas en 2018. La diócesis de Estelí permanece además sin obispo titular desde julio de 2021, cuando el papa Francisco aceptó la renuncia de Juan Abelardo Mata Guevara al alcanzar la edad de jubilación. Tras aquella salida, el Pontífice designó administrador apostólico de Estelí a Rolando Álvarez, uno de los principales referentes de la Iglesia nicaragüense y una de las voces más críticas con el Gobierno sandinista.

Álvarez fue condenado en febrero de 2023 a más de 26 años de prisión acusado de ser «traidor a la patria» en un proceso ampliamente cuestionado por organizaciones defensoras de los derechos humanos. Finalmente, en enero de 2024 fue deportado a Roma junto a otros sacerdotes, seminaristas y al obispo de Siuna, Isidoro Mora.

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