
El presidente electo de Venezuela, Edmundo González, ha avisado este jueves de que la oposición del país no participará en «falsas elecciones» que están «diseñadas para perpetuar la dictadura» y, al considerar, que «solo habrá comicios legítimos cuando se respete el resultado» de las presidenciales, celebradas el 28 de julio de 2024, cuando el oficialismo declaró vencedor al dictador Nicolás Maduro pese a las denuncias de fraude.
«El régimen pretende desviar la atención con falsas elecciones, pero la comunidad democrática sabe que solo habrá comicios legítimos cuando se respete el resultado del 28 de junio. No participaremos en farsas diseñadas para perpetuar la dictadura. Nuestra prioridad es hacer valer el mandato que nos dio el pueblo», ha declarado en un vídeo grabado y publicado en su perfil de la red social X.
González ha «ratificado cada una de las palabras» dirigidas el 10 de enero, fecha de la investidura presidencial, a los integrantes de las Fuerzas Armadas, de las que se considera «su legítimo comandante en jefe»: «La Constitución es muy clara y precisa. Los militares deben hacer respetar la soberanía expresada el 28 de julio. No hacerlo es participar en la ruptura del orden constitucional».
El opositor, que ha denunciado que Caracas ha «intensificado la represión» incluso contra su familia, ha explicado que su salida de Venezuela «no fue una elección, sino una necesidad ante la persecución del régimen que intentó» silenciarle: «Pero hoy se demuestra que no lo logró», ha aseverado. Así, ha señalado que durante la gira que está realizando por el continente americano ha «denunciado el fraude del régimen y buscado respaldo» para su causa.
«Lejos de rendirme, he multiplicado mis esfuerzos para lograr el reconocimiento internacional de nuestra historia y fortalecer la lucha por la democracia. (…) Me he reunido con líderes de todo el mundo, incluidos presidentes, primeros ministros y parlamentarios, explicando la gravedad de la crisis venezolana y la urgencia de una transición democrática», ha señalado después de sostener que sigue «trabajando desde el exilio para defender esa voluntad de cambio».