
Colombia entra en una nueva fase de tensión política: el candidato soberanista Abelardo de la Espriella ha asegurado que, si llega a la Presidencia, no dudará en entregar a Gustavo Petro a Estados Unidos si así lo solicitan las autoridades norteamericanas.
«Si yo estoy como presidente y me lo piden en extradición, yo lo entrego», afirmó con rotundidad en una entrevista, dejando claro que su prioridad sería aplicar la ley sin excepciones, incluso tratándose del jefe de Estado.
Las declaraciones llegan en un contexto especialmente delicado, marcado por informaciones procedentes de medios estadounidenses que apuntan a investigaciones abiertas contra Petro por presuntos vínculos con el narcotráfico, incluyendo la supuesta financiación irregular de su campaña de 2022. El mandatario colombiano ha negado tajantemente estas acusaciones.
De la Espriella ha ido más allá y ha señalado directamente la política antidroga del actual Gobierno como un factor que podría encajar en delitos contemplados por la legislación estadounidense.
Según su análisis, la cesión de territorios como el Catatumbo al control de estructuras ilegales y la paralización de programas de fumigación e interdicción han favorecido el auge del narcotráfico. «Tenemos una clara conspiración», sostuvo.
El candidato recordó además que miles de colombianos han sido extraditados a Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico de drogas, subrayando que la ley debe aplicarse de forma igualitaria, sin privilegios políticos.
El mensaje es inequívoco: una eventual presidencia suya supondría un giro radical frente al actual modelo, con una política de mano dura contra el narcotráfico y una ruptura con cualquier tipo de ambigüedad institucional.