
El Congreso de Bolivia ha allanado el camino este martes al presidente Rodrigo Paz Pereira para que éste pueda decretar estado de excepción y contener así las revueltas de calle alentadas por la izquierda, que ya han entrado en su cuarta semana consecutiva, causando cuantiosas pérdidas económicas al país andino.
La medida, que comprende la supresión de una norma que estaba en vigencia desde 2020 y limitaba las competencias del presidente para actuar en esta materia, salió adelante con más de dos tercios de aprobación de la Cámara y tras una larga discusión que se prolongó por cinco horas, según reseña Reuters.
Con dicho instrumento, que ya había sido desmontado previamente por el Senado, Paz Pereira quedará facultado para usar a los efectivos militares y plantar cara a los bloqueos y protestas que se han recrudecido en varias partes de la geografía boliviana.
En días pasados el expresidente boliviano Evo Morales alentó la permanencia de los manifestantes en las calles, señalando además que daba un plazo a Paz Pereira de 90 días para renunciar y proceder a la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales.