
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, John Ratcliffe, se ha reunido este jueves en La Habana, capital de Cuba, con representantes del Ministerio del Interior y la inteligencia del régimen cubano.
Así lo han confirmado tanto la propia CIA como el Partido Comunista de Cuba, que ha anotado la recepción de «una delegación presidida por el director de la CIA» aprobada por «la Dirección de la Revolución» y celebradas «en aras de contribuir al diálogo político».
«Los elementos aportados por la parte cubana y los intercambios sostenidos con la delegación estadounidense, permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo», reza el comunicado difundido en redes por el partido de la dictadura cubana.
En la misma línea, la organización ha incidido en que «la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra Estados Unidos, ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación».
La CIA, por su parte, ha confirmado también el encuentro con el Gobierno cubano compartiendo imágenes del mismo, a donde han acudido figuras como el ministro de Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas; los jefes de inteligencia, Ramón Romero Curbelo, y contrainteligencia, Norge Fermín Enrich Pons.