El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), ha admitido este miércoles que durante su gestión de siete años se ha permitido que okupas tengan acceso a la vivienda pública; todo ello al señalar que, de ahora en más, éstos «no tendrán acceso» a las mismas.
Así lo ha hecho saber al anunciar que modificará el reglamento de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de la ciudad, durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad, reseñado por VozPopuli.
El alcalde madrileño ha explicado que ahora se exigirá que toda persona que busque acceso a la vivienda pública debe contar con un mínimo de cinco años de empadronamiento, diciendo además que la medida «no perjudica a nadie».
“Quien ha demostrado durante más tiempo un compromiso con esta ciudad debe tener prioridad a la hora de acceder a una vivienda», ha explicado.