
El presidente de Chile, Gabriel Boric, afirmó en Roma que el régimen de Nicolás Maduro está vinculado con el asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, quien fue secuestrado y encontrado muerto en Santiago de Chile en 2024. El mandatario ha asegurado que la tiranía venezolana actúa con impunidad cruzando las fronteras para imponer miedo entre la disidencia.
Ojeda, opositor al régimen chavista y exiliado en Chile, fue secuestrado por personas que simulaban ser policías en febrero de 2024. Su cuerpo fue hallado nueve días después enterrado bajo cemento en una comuna de Santiago. La investigación de las autoridades de Chile señala que el asesinato fue orquestado desde la cúpula política y militar de Venezuela, con evidencias que apuntan hacia el número dos del régimen, Diosdado Cabello, aunque aún no hay una resolución judicial definitiva. El disidente había solicitado asilo en el país austral tras escapar de una cárcel venezolana.
Boric dejó además abierta la posibilidad de recurrir a la Corte Penal Internacional si se confirma la participación directa del régimen venezolano en el asesinato de Ojeda. Desde Venezuela, el fiscal Tarek William Saab niega implicaciones oficiales y acusa a Chile de manipular el caso para desacreditar al gobierno de Maduro. El caso ha tensionado las relaciones entre Chile y Venezuela, con cierre de embajadas y acuerdos limitados.
La declaración del mandatario se produce en un contexto en el que a inicios de esta semana dos activistas venezolanos que se opone a Maduro y tuvieron que salir de Venezuela el año pasado, sufrieron un atentado al recibir una serie de disparos en Bogotá (Colombia).