
El juez del Tribunal Supremo de Brasil Alexandre de Moraes, que dirige el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro por supuesto intento de golpe de Estado, ha afirmado este viernes que «ignorará» las sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump.
Durante la primera sesión del alto tribunal tras el receso de julio, De Moraes ha afirmado que, a pesar de las medidas de Washington, seguirá trabajando y que tanto el Supremo, como la Policía y la Fiscalía General «no cederán ante las presiones», según declaraciones recogidas por el portal de noticias brasileño UOL.
Asimismo, ha comparado las acciones de los partidarios de Bolsonaro para lograr que las autoridades estadounidenses impongan sanciones contra Brasil con las acciones de «milicianos», mientras que ha denunciado que siguen siendo blanco de amenazas y chantaje.
«La insistencia de esta organización criminal en implementar medidas lesivas a Brasil, con la implementación de esos aranceles y agresiones espurias (…) tiene el propósito de crear una grave crisis económica en Brasil, lo que, para consternación de esos traidores brasileños, no ocurrirá», ha declarado.
Según ha considerado, «la idea es generar una grave crisis económica en Brasil para ejercer presión política y social contra los poderes judicial y legislativo, interfiriendo así en el avance de los procesos penales en curso, que ya se encuentran en la fase de alegatos finales».