
El Parlamento de Honduras aprobó un paquete de reformas penales que endurece las sanciones contra las pandillas y otras estructuras criminales, calificadas como «asociaciones terroristas». La normativa contempla penas de entre 30 y 40 años de prisión para sus integrantes y hasta cadena perpetua para sus líderes o financiadores, y fue impulsada por el Gobierno del patriota Nasry «Tito» Asfura.
La iniciativa fue respaldada por 118 de los 128 diputados e incluye cambios al Código Penal, al Código Procesal Penal y a la Ley del Sistema Penitenciario Nacional. La reforma modifica el artículo 587 del Código Penal para fijar dichas condenas. También se prevé prisión perpetua para el asesinato de funcionarios de justicia o seguridad por razón de sus cargos.
Las nuevas medidas también alcanzan actividades de intimidación y control territorial. Quienes elaboren, difundan o coloquen grafitis con mensajes de amenaza, intimidación o dominio territorial de estas estructuras enfrentarán penas de 30 a 40 años. Además, se establece la prisión preventiva obligatoria para imputados por asociación terrorista y se amplía de 24 a 48 horas el plazo para presentar ante un juez a detenidos por ese delito, tráfico de drogas, secuestro y extorsión, como detalla un reporte de EFE.
Las pandillas MS-13 y Barrio 18, presentes en Honduras desde hace más de tres décadas, tienen unos 40.000 afiliados y están vinculadas, según las autoridades, a extorsión, narcotráfico y buena parte de los 2.629 asesinatos registrados en 2025.