
La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, participó el domingo en el único debate televisado de cara a la segunda vuelta presidencial en Perú, prevista a celebrarse el próximo 7 de junio. Durante el careo priorizó su promesa de luchar contra la criminalidad en el país, así como en recuperar la estabilidad del orden público.
Así, Fujimori reivindicó el principio de autoridad en el país, presentándose como la opción que garantiza el desarrollo institucional frente a la propuesta de su rival, el izquierdista Roberto Sánchez. «Desde el primer día actuaremos con mucha fuerza (…) Vamos a luchar contra la criminalidad. Seré yo quien asuma el liderazgo para combatir a los delincuentes«, señaló.
La líder de Fuerza Popular aseguró que el Perú se encuentra ante una elección crucial para su futuro, donde el orden representa estabilidad económica con precios accesibles en productos de primera necesidad, gas y fertilizantes. Por el contrario, calificó la propuesta de la fórmula contraria como sinónimo de incertidumbre y destrucción, instando a los electores a optar por un cambio estructurado en lugar de un quiebre del sistema.
Fujimori destacó además el respaldo de un equipo técnico con amplia experiencia y capacidad de gestión para resolver la crisis actual. Frente al crecimiento del crimen organizado y las extorsiones, prometió recuperar el control y devolver la tranquilidad a las calles.
Asimismo, argumentó que sus propuestas económicas están orientadas a dinamizar el mercado, asegurar la inversión y reactivar el empleo productivo de manera inmediata, marcando una clara distancia de las políticas de izquierda que promueve Sánchez.
Finalmente, la candidata abordó el escepticismo de la población hacia la clase política tradicional, manifestando que comprende perfectamente la desconfianza de los sectores populares. Sin embargo, hizo un llamado a mantener la esperanza y a no ceder ante las «campañas de miedo» que, según denunció, distorsionan la realidad de su proyecto.