
Rosario podría abrir una de las batallas culturales más simbólicas de los últimos años en Argentina. El exdiputado nacional Gabriel Chumpitaz presentará ante el Concejo Municipal un proyecto para reemplazar monumentos, espacios públicos y referencias turísticas dedicadas a Ernesto «Che» Guevara por homenajes a Lionel Messi, también nacido en la ciudad santafesina.
La iniciativa pretende retirar del centro de la identidad pública rosarina la figura del revolucionario marxista y sustituirla por la del capitán de la selección argentina, convertido en uno de los deportistas más reconocidos del planeta. «Tenemos que dejar de reivindicar símbolos que generan división y empezar a poner en valor aquellos que nos permiten encontrarnos», ha defendido Chumpitaz.
El planteamiento afectaría a murales, plazas, estatuas, bibliotecas, centros públicos y referencias incluidas actualmente dentro del denominado «Circuito del Che» promocionado por la Municipalidad.
Entre los espacios señalados se encuentra el mural de la Plaza de la Cooperación, la casa natal de Guevara en la calle Entre Ríos 480, el viaducto de la autopista Rosario-Córdoba y la Plaza Che Guevara, donde se levanta una estatua de bronce dedicada al guerrillero comunista.
También aparecen un centro de salud, una biblioteca popular, el Centro de Estudios Latinoamericanos y distintos puntos incluidos dentro de los recorridos turísticos oficiales. Chumpitaz plantea que estos espacios dejen de presentar al Che como uno de los grandes símbolos de Rosario y comiencen a colocar en primer plano a Lionel Andrés Messi Cuccittini.
La coincidencia no es menor: ambos nacieron en Rosario y se encuentran entre los argentinos más conocidos internacionalmente. Pero para el exdiputado representan dos modelos completamente distintos de proyectar la identidad de la ciudad. «Mientras otros símbolos nos remiten a conflictos del pasado, Messi nos permite hablar de deporte, esfuerzo, competencia, trabajo y futuro», ha señalado.
El exlegislador ha sido especialmente contundente al explicar por qué considera que Rosario debe abandonar la exaltación institucional de Guevara. «El Che divide, Messi nos une», resumió. Chumpitaz rechaza que una ciudad moderna continúe construyendo parte de su identidad pública alrededor de una personalidad ligada a la revolución comunista cubana, la violencia política y el marxismo.
«No podemos seguir construyendo la identidad de Rosario alrededor de una figura tan controversial, asociada a la violencia revolucionaria, al autoritarismo, al marxismo y a ejecuciones y persecuciones durante el proceso revolucionario cubano», afirmó. El exdiputado recordó además el papel desempeñado por Guevara después del triunfo de la revolución castrista.
«Ernesto Guevara operaba en campos de trabajos forzados, firmó y avaló fusilamientos. Cuando llevó adelante sus políticas, nacionalizó todo y fracasó», sostuvo. Y añadió: «Lo más grave de todo es que mandó a “reeducar” a disidentes, religiosos y homosexuales».
La propuesta introduce así un debate que durante décadas ha permanecido prácticamente ausente del discurso institucional argentino: por qué una democracia debe continuar homenajeando a un dirigente revolucionario que defendió abiertamente la lucha armada y participó en la construcción de la dictadura comunista cubana.