La crisis política en Perú escaló este domingo un peldaño más después de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) diera por buenos los resultados de la primera vuelta y obviara las numerosas irregularidades mostradas por el candidato patriota Rafael López Aliaga, que ha denunciado en redes sociales el fraude electoral.
El candidato Aliaga volvió a insistir en el fraude electoral después de que la ONPE y el JNE cerraran oficialmente los resultados que lo dejan fuera de la segunda vuelta de la elección presidencial por apenas unas décimas de diferencia y menos de 25.000 votos con el candidato de la extrema izquierda. El líder de Renovación Popular publicó un duro mensaje en la red social X en el que afirmó: «Se acaba de consumar el golpe de Estado, el fraude electoral en Perú».
En el mismo tuit, López Aliaga acusó directamente a las autoridades electorales y aseguró que «la ONPE, JNE y sus cómplices deciden e imponen sus candidatos en contra de la voluntad popular».
El excandidato presidencial también anunció acciones legales contra el proceso electoral. «Impugnaremos de inmediato este grave delito de traición a la patria», escribió en su publicación, insistiendo en que existen irregularidades en el recuento final de votos y en la validación de las actas observadas.
Finalmente, el líder patriota dejó claro que no aceptará los resultados oficiales proclamados por las autoridades electorales. «No aceptaremos resultados producto de fraude y corrupción», señaló en su mensaje difundido en redes sociales.
Mientras, el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, respondió casi de inmediato a las declaraciones del líder de Renovación Popular, asegurando que las decisiones adoptadas por el organismo electoral «ya están tomadas» y son «inapelables».
«Cualquier pedido que se formule va a ser materia de una respuesta, pero no va a cambiar en nada las decisiones que hemos tomado como pleno», añadió Burneo.