
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha señalado este jueves que la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, puede jugar un papel en la transición en Venezuela, aunque ha dejado en manos de los actores venezolanos definir los siguientes pasos, alegando que Washington «facilita pero no dicta» el proceso.
«Eso lo deben decidir los venezolanos. Estoy seguro de que ella puede desempeñar un papel si así lo desean«, ha asegurado el jefe de la diplomacia estadounidense sobre Machado en declaraciones desde Filipinas, en los márgenes de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Rubio ha incidido en que la sociedad venezolana debe estar representada y Machado «cuenta con seguidores y personas que la apoyan» dentro del país. «También hay otros», ha indicado, para recalcar que en todo caso Estados Unidos está «para facilitarlo, no para dictarlo».
Según ha dicho, se trata de un «avance realmente positivo» el hecho de que la Asamblea Nacional de 2015, Gobierno reconocido por Washington hasta la salida del dictador Nicolás Maduro en una operación militar de su Ejército en enero de este año, mantenga reuniones con sectores del oficialismo para un proceso de «reconciliación».
A su juicio, el proceso que se abre en agosto entre la oposición y el Ejecutivo interino en Venezuela, que dirige Delcy Rodríguez, tiene que dar pasos adelante en la reforma institucional del país. «Los partidos políticos tienen que pasar de ser movimientos de protesta callejera a convertirse en fuerzas electorales. Es necesario contar con una prensa libre y abierta para poder comunicarlo. Hay que contar con un consejo electoral que cuente los votos con precisión», ha detallado Rubio.
De este modo, ha encuadrado este proceso en las reformas necesarias para contar con una infraestructura democrática en pie para «asegurar que las urnas estén a salvo y que la gente no sufra intimidaciones».
«Hay muchos aspectos que intervienen en unas elecciones. Además, hay que crear la infraestructura necesaria para celebrar unas elecciones, algo en lo que realmente no se ha invertido durante mucho tiempo», ha señalado, apuntando que la transición lleva tiempo y no es cuestión de semanas.