
El presidente de Argentina, Javier Milei ha anunciado que prohibirá al Tesoro Nacional que financie el gasto público «primario» -aquel que no incluye los pagos de intereses de la deuda pública- a través de la emisión de moneda, es decir, «no podrá solicitar dinero prestado al Banco Central», limitando la política monetaria del país.
Otra medida proclamada por Milei en su discurso establece penalizaciones a «la aprobación de presupuestos nacionales que incurran en déficit fiscal», en una propuesta que busca implementar el equilibrio cero o el superávit en las cuentas públicas.
Además, se impondrán sanciones también a aquellos legisladores que lleven a cabo normas que no cumpla estas reglas. «Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido. Tienen que decir de dónde sale y a quién se lo sacan», ha aseverado desde la Casa Rosada.
«Quiero ser muy claro con algo, no hay ninguna posibilidad de que yo permita que esto suceda, no vamos a volver atrás, no vamos a volver al pasado, no vamos a volver al sendero de la decadencia y al Congreso le digo, si ustedes quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante», ha declarado el político iberoamericano tras días de enfrentamiento político en el Congreso.
Tras realizar un elogioso repaso a su gestión, el presidente ha cargado de nuevo contra la oposición y ha pedido que la población «no se deje engañar por los que ya llevaron al país al pozo del que (están) intentando salir», en un contexto cercano a las elecciones legislativas que se celebrarán en octubre.