«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Desde 2018 el régimen sandinista ha provocado la salida de al menos 46 religiosos del país

Nueva arremetida contra la Iglesia en Nicaragua: Rosario Murillo expropia la sede de un colegio de las Hermanas Josefinas

Daniel Ortega y Rosario Murillo. Europa Press

La «copresidente» de Nicaragua, Rosario Murillo, concretó el martes la expropiación del colegio San José, perteneciente la orden religiosa Congregación Hermanas Josefinas, en medio de un nuevo episodio de asedio contra los católicos en el país centroamericano.

«Tenemos nuevo centro educativo. Esto es un logro de la paz, de la paz que vivimos, que resguardamos, la paz que merecemos», ha dicho la esposa de Daniel Ortega en medio del acto de expropiación, reseñado por la agencia EFE.

En concreto Murillo argumentó que la maniobra se dio dado que en la institución se «torturó y asesinó» a simpatizantes sandinistas durante las históricas protestas contra el régimen dictatorial de Daniel Ortega, en abril de 2018.

El centro educativo se ubica específicamente en la ciudad de Jinotepe, en el departamento de Carazo, y ha sido rebautizado por las autoridades del país como «Bismarck Martínez», el nombre de un sandinista que falleció durante dichas manifestaciones.

«El golpismo, durante la nefasta, la criminal ocupación de la ciudad de Jinotepe, torturó y asesinó a compañeros y compañeras (…) ¿Dónde ocurrían esos crímenes? En el colegio San José, desgraciadamente», dijo Murillo, pese a que no existen pruebas de dichas aseveraciones.

Desde 2018 el régimen sandinista ha provocado la salida de al menos 46 religiosos del país, al tiempo que ha impedido que otros tantos ingresen a la nación centroamericana. La Iglesia Católica se ha convertido así en uno de los principales blancos de la represión orquestada desde el Estado, en medio de un creciente clima de estigmatización en el que Ortega ha llegado a tildar al clero de «mafia».

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