«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
sostiene que la denuncia se componía de valoraciones subjetivas y apreciaciones personales

Nueva victoria para Bolsonaro: la Fiscalía de Brasil desmonta la acusación de «genocidio» por la pandemia y archiva la causa

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Europa Press

La Fiscalía Federal de Brasil archivó este jueves la investigación que pretendía imputar al expresidente Jair Bolsonaro un delito de «genocidio» por su gestión de la pandemia del coronavirus de Wuhan. La decisión, adoptada tras la solicitud formal de la fiscal Luciana Furtado de Moraes, desactiva una de las acusaciones más graves impulsadas contra el dirigente conservador tras su derrota electoral en 2022 frente al actual presidente socialista Luiz Inácio Lula da Silva.

El Ministerio Público ha concluido que no existen elementos mínimos para sostener semejante imputación. En su escrito, la fiscal sostiene que la denuncia inicial estaba marcada por un fuerte sesgo político y se apoyaba en afirmaciones genéricas, sin describir hechos concretos que encajaran en el tipo penal de genocidio. El órgano ha considerado que la información aportada carece de respaldo documental suficiente para abrir un proceso penal por una acusación de tal magnitud, según recoge CNN Brasil

La propia Fiscalía ha subrayado que la denuncia se componía de valoraciones subjetivas y apreciaciones personales, sin individualización de conductas ni pruebas materiales que justificaran una investigación. Con ese argumento, cierra una causa que fue presentada como una de las más contundentes contra el expresidente.

El archivo se produce en un contexto de intensa presión judicial sobre Bolsonaro desde que abandonó el poder. El exmandatario cumple en la actualidad una condena de 27 años de prisión tras ser declarado culpable por supuestos delitos relacionados con un intento de golpe de Estado después de las elecciones que devolvieron a Lula a la Presidencia. La sentencia lo vinculó con los disturbios del 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando se produjeron daños materiales en el Congreso, el Tribunal Supremo y el Palacio presidencial. En aquellas fechas, Bolsonaro se encontraba en Estados Unidos.

Además de esta condena, el expresidente ha sido objeto de otras investigaciones, entre ellas una por la presunta apropiación indebida de joyas regaladas por el Gobierno de Arabia Saudita y distintas actuaciones administrativas vinculadas a su negativa a cumplir determinadas medidas sanitarias durante la pandemia.

La acusación de «genocidio» se apoyaba en su gestión de la crisis sanitaria iniciada en 2020. Bolsonaro fue una de las pocas voces internacionales que rechazó los confinamientos masivos y advirtió del impacto económico de paralizar el país sin garantías claras de eficacia sanitaria. Cuestionó la obligatoriedad de las mascarillas y criticó inicialmente las vacunas, aunque después agradeció al Gobierno chino el suministro de sus productos.

En octubre de 2021, legisladores de izquierda promovieron una iniciativa para acusarlo de manera formal de genocidio por no haber adquirido vacunas en un determinado periodo de 2020 y comienzos de 2021. Aquella ofensiva no prosperó. Sin embargo, tras su derrota electoral en 2022, se reactivaron distintos frentes judiciales, entre ellos la investigación ahora archivada. Las acusaciones incluían supuestas conexiones con milicias, narcotráfico, corrupción, envenenamiento de autoridades, persecución política y atentados contra el orden democrático.

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