El Gobierno de Perú anunció el lunes la ruptura de relaciones diplomáticas con México, una acción que se ha producido luego de que el país sudamericano descubriese que la ex primera ministra Betssy Chávez, quien está solicitada por la Justicia, se ocultaba en la residencia de la Embajada mexicana en Lima bajo la figura de asilo político.
Chávez, ex funcionaria de confianza del expresidente izquierdista Pedro Castillo, es acusada por los delitos de rebelión y conspiración, pesando sobre ella una orden de prisión preventiva de 18 meses por el intento de golpe de Estado perpetrado por Castillo en diciembre de 2022. Hasta ahora permanecía prófuga de la Justicia.
En ese sentido, el canciller peruano Hugo de Zela ha manifestado que el hallazgo le produjo «sorpresa y profundo pesar», calificándolo además como un «acto inamistoso».
El funcionario peruano indicó también que tanto el expresidente Andrés Manuel López Obrador como la actual mandataria mexicana Claudia Sheinbaum han validado durante los últimos años las actuaciones de Castillo y varios de sus funcionarios, creando un ambiente de «injerencia» en los asuntos internos del país suramericano.
Chávez ha sido señalada reiteradamente como una de las figuras determinantes en los hechos de 2022, cuando Castillo intentó de manera infructuosa disolver el Congreso y arrogarse poderes supraconstitucionales.