
El presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro, salió este viernes en defensa de su hijo Nicolás, quien actualmente enfrenta un proceso ante la Justicia del país por presuntos enriquecimiento ilícito y lavado de activos, señalando que éste está siendo sometido a un conjunto de «presiones indebidas» durante el juicio.
«Afirmé que no intervendría en el proceso penal de mi hijo, guardando las funciones de mi actual cargo. Lo he cumplido. Nadie que tenga que ver con el proceso contra mi hijo puede afirmar lo contrario. Por eso debo expresarme ahora, porque ahora sí hay presiones indebidas y no de mi parte y debo denunciarlas públicamente», escribió Petro en su cuenta personal en X.
En dicha publicación el mandatario colombiano acusó a integrantes del Judicial de estar coludidos con elementos el narcotráfico y del mundo de la comunicación, señalando incluso a la periodista y directora de la Revista Semana, Vicky Dávila, de ser partícipe de la trama.
«Sé lo que intentó hacer Barbosa, Mancera y sus fiscales con mi hijo, y lo que pretendían conmigo. He denunciado, tambien la fuerte influencia que una agrupación mafiosa, organizada en forma de coalición o federación a la que llaman junta, tenía y aun tiene en la fiscalía. Esos vinculos incestuosos produjeron que el puerto de Buenaventura exportara mas cocaína con ayuda de funcionarios del CTI. Sé de los vínculos estrechos entre la entonces perodista Victoria Dávila y el fiscal Barbosa y sus fiscales», aseguró en el largo mensaje colgado en su cuenta.
En tal sentido, culpó a Dávila, quien ahora funge como precandidata presidencial, de orquestar una campaña en su contra y la de su hijo.
«Se comprueba una aberración judicial en el caso de mi hijo, hecha con funcionarios que deben ser individualizados, que no son jueces neutrales e independientes, sino que están al servicio de una campaña electoral y una candidata de la oposición a mi gobierno», puntualizó.
La Fiscalía colombiana asegura que Nicolás Petro «ocultó y encubrió» sumas de hasta 500 millones de pesos (cerca de 119.000 dólares) en financiamiento a la campaña presidencial de su padre, dinero que provendría del mundo del narcotráfico.