
La empresa pública Isdefe —Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España—, dependiente del Ministerio de Defensa, se ha situado en el centro de la polémica tras la dimisión de su número dos, investigada en el llamado caso Leire.
Según el ABC, esta sociedad estratégica en materia de tecnología militar se habría convertido en una agencia de colocación para perfiles vinculados al PSOE, a Ferraz y a La Moncloa, pese a tratarse de una compañía que gestiona proyectos sensibles para el Estado en áreas como defensa, seguridad, espacio, ciberseguridad y transporte.
La dimisión de Teresa Castillo, una de las 25 personas imputadas por presuntas irregularidades en la SEPI, ha vuelto a poner el foco sobre una empresa poco conocida para el gran público, pero de enorme importancia estratégica.
Las fuentes consultadas por el citado medio denuncian que en los últimos tiempos han recalado en Isdefe personas con fuerte perfil político u orgánico, con sueldos elevados y sin una experiencia clara en el sector de la defensa.
La página web de la empresa, según la información publicada, no permitiría conocer con claridad las retribuciones y complementos de sus directivos, pese a las exigencias de la ley de transparencia.
Actualmente, Isdefe está presidida por Manuel Cutrín, exdirigente del PSOE gallego en Lugo y persona cercana al entorno de José Ramón Gómez Besteiro. Su sueldo superaría los 150.000 euros, según la documentación citada por ABC. Su antecesor habría llegado a superar los 206.000 euros.
Cutrín formó parte de la ejecutiva del PSdeG con Valentín González Formoso como secretario de Coordinación Jurídica. Antes de aterrizar en Isdefe, desarrolló buena parte de su carrera profesional como director de la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Santiago y de la Diputación de Lugo, ambas administraciones en manos del PSOE.
Su llegada a Isdefe se produjo el año pasado y, según fuentes internas, formaría parte de una estrategia vinculada a la reorganización del sector de la defensa en España, con Indra en el centro del tablero.
Isdefe puede jugar un papel relevante en los movimientos empresariales del sector, especialmente después de la compra de Hispasat por Indra y ante la posibilidad de que esta última tome también el control de Hisdesat, compañía de comunicaciones estratégicas.
Hasta hace unas semanas, Cutrín tenía como número dos a Teresa Castillo, diplomada en Fisioterapia por la Universidad Alfonso X El Sabio, según el currículum que figura en la web de Isdefe.
Castillo se vio obligada a dimitir tras ser citada por el juez Santiago Pedraz junto a otras 25 personas investigadas por presuntas irregularidades en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales.
Su caso ha alimentado las críticas internas sobre el perfil de algunos nombramientos en una empresa que debería estar orientada al conocimiento técnico especializado y no al refugio de cargos o perfiles próximos al poder político.
Otro de los nombres señalados es David Romero Sánchez, responsable durante casi un año de la estrategia digital de La Moncloa y considerado el impulsor del perfil de Pedro Sánchez en TikTok.
Romero, licenciado en Derecho y Ciencias Políticas y especializado en comunicación política y mercadotecnia digital, desarrolló la mayor parte de su trayectoria en ámbitos ajenos a la defensa. Según fuentes de Ferraz citadas por ABC, fue uno de los jóvenes incorporados al entorno socialista durante las primarias.
En su currículum figura experiencia como consultor de comunicación política digital del PSOE y como asesor técnico de comunicación digital en Presidencia del Gobierno. Las críticas a su incorporación en Isdefe se centran precisamente en la falta de experiencia acreditada en el sector de la defensa, pese a haber llegado a una empresa pública de carácter estratégico.
Aunque Isdefe pertenece íntegramente al Ministerio de Defensa, que dirige Margarita Robles, fuentes oficiosas del departamento sostienen que la mayoría de los nombramientos polémicos vendrían teledirigidos desde La Moncloa.
Entre la plantilla crece el malestar. Trabajadores consultados por el medio denuncian que la empresa está recibiendo perfiles sin currículo técnico suficiente y sin que exista una necesidad clara de cubrir determinadas plazas.
«Como es una empresa muy poco conocida, nadie repara en lo que pasa aquí», lamenta un empleado. Otro trabajador considera «desesperanzador» que entren en puestos de responsabilidad personas «sin ningún tipo de experiencia acreditada en el sector», según recoge el ABC.
Isdefe no es una sociedad menor. Actúa como medio propio y servicio técnico de la Administración General del Estado y presta asistencia especializada en proyectos de alta complejidad tecnológica.
Su actividad alcanza ámbitos especialmente sensibles: apoyo a las Fuerzas Armadas, inteligencia nacional, gestión de estaciones espaciales de la NASA, la ESA y el INTA en España, control de tráfico aéreo, ciberseguridad, transformación digital, energía e infraestructuras públicas.
En 2025 ingresó casi 257 millones de euros, un 6,5% más que el año anterior, y mantiene un volumen operativo superior a los 200 millones anuales. Sus ingresos proceden prácticamente en su totalidad de servicios de ingeniería y consultoría para organismos públicos.