junto a la frontera con China
Al menos 55 muertos y casi 400 turistas desaparecidos tras una devastadora riada en Nepal
Al menos 55 muertos y casi 400 turistas desaparecidos tras una devastadora riada en Nepal
Riada en Nepal.
Por LGI
26 de agosto de 2026

Al menos 55 personas han muerto este miércoles en Nepal tras una violenta riada acompañada de deslizamientos de tierra que ha golpeado el corredor montañoso situado junto a la frontera con China. La magnitud de la catástrofe todavía es incierta: 384 viajeros permanecen provisionalmente sin localizar, mientras decenas de miembros de las fuerzas de seguridad nepalíes continúan incomunicados.

La Junta de Turismo de Nepal ha incluido en esa relación a 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepalíes, según recoge Reuters. Entre los viajeros figuran 105 indios, 17 malasios, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, un australiano y un neerlandés.

Las autoridades han advertido de que la lista continúa bajo comprobación y que, por el momento, no puede asegurarse que todas las personas sin localizar hayan sido arrastradas por las aguas.

La situación también es grave al otro lado de la frontera. Las autoridades chinas han informado de «importantes víctimas y desaparecidos» en el puerto de Gyirong, en el Tíbet, aunque todavía no existe un balance preciso de muertos, heridos y desaparecidos.

El desastre se produjo durante la mañana y golpeó con especial fuerza el distrito nepalí de Rasuwa. La crecida repentina del río Bhote Koshi alcanzó las localidades de Timure y Syabrubesi, donde arrasó viviendas e infraestructuras, antes de avanzar hacia el sur siguiendo el curso del Trishuli hasta el vecino distrito de Nuwakot.

Las imágenes difundidas desde la zona muestran casas derrumbadas, vehículos arrastrados por la corriente y un puente metálico engullido por el agua. «Hay devastación mires por donde mires», ha relatado a Reuters Tula Bahadur BK, trabajador sanitario de Rasuwa. «Los asentamientos junto al río han sido arrasados por completo. Cinco de mis familiares están desaparecidos», ha añadido.

El origen de la catástrofe continúa bajo investigación. El Gobierno de Nepal trabaja con la hipótesis de que un terremoto pudo provocar un gran desprendimiento de tierra que bloqueó el río y desencadenó posteriormente la riada.

El ministro de Exteriores nepalí, Shishir Khanal, ha explicado ante la Cámara de Representantes que un seísmo registrado a las 8.37, hora local, habría provocado el desprendimiento, mientras que la riada fue detectada apenas tres minutos después. El Servicio Geológico de Estados Unidos registró aproximadamente a esa hora un terremoto de magnitud 4,4 en territorio tibetano.

La relación entre ambos fenómenos, sin embargo, todavía no está confirmada. La autoridad nepalí encargada de la gestión de desastres considera preliminar esa hipótesis y el Departamento de Hidrología investiga también si pudo producirse el vaciamiento repentino de un lago glaciar.

Tampoco está claro en qué lado de la frontera comenzó exactamente la riada. La agencia oficial china Xinhua sostiene que el flujo de agua, lodo y escombros se originó en Nepal y alcanzó posteriormente el paso de Gyirong. Medios nepalíes, por el contrario, citan a los servicios de previsión de inundaciones para señalar que el agua habría llegado desde el Tíbet a través del Bhote Koshi.

El Gobierno nepalí ha movilizado al Ejército, la Policía, equipos médicos y helicópteros, aunque los cortes de carreteras, los daños en las comunicaciones y el elevado nivel del agua están complicando las operaciones de rescate.

Entre los incomunicados se encuentran 26 policías, nueve miembros de la Policía Armada y 44 militares desplegados en Timure y Mailung. También se ha perdido el contacto con trabajadores de los servicios de aduanas e inmigración de Rasuwa.

El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, ha realizado un «llamamiento urgente» al Gobierno, los partidos políticos, las organizaciones sociales, las fuerzas de seguridad y la población para intensificar las labores de búsqueda y asistencia. Las autoridades han pedido además a quienes viven junto a los ríos que abandonen las zonas bajas y se trasladen a terrenos elevados.

En China, el presidente Xi Jinping ha ordenado movilizar todos los recursos disponibles para localizar a los desaparecidos, atender a los heridos y evacuar a quienes permanezcan en áreas de riesgo. Pekín teme además que puedan producirse nuevos deslizamientos y otros desastres derivados de la riada.

La catástrofe ha golpeado también la infraestructura energética de Nepal. Varias centrales hidroeléctricas han sufrido daños y alrededor de 430 megavatios de capacidad de generación se han visto afectados, más del 12% de la capacidad hidroeléctrica total del país.

El desastre se produce apenas un año después de otra grave inundación en el mismo corredor. En julio de 2025, una riada del Bhote Koshi dejó al menos 11 muertos en Nepal y destruyó el Puente de la Amistad, principal conexión terrestre entre Nepal y China. Un estudio posterior determinó que aquella crecida se había originado en un lago formado sobre un glaciar tibetano.

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