La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha cargado contra la ministra de Defensa, Margarita Robles, por haber dedicado casi cuatro horas de comparecencia en el Congreso a la crisis de Ceuta sin abordar, según denuncia la asociación, ninguno de los principales problemas que afectan a los soldados desplegados sobre el terreno.
La organización militar reclama ahora respuestas formales sobre cuestiones como los contagios de sarna, las jornadas de hasta 16 horas, la falta de equipos de protección, las condiciones de alojamiento y la ausencia de una compensación económica equivalente a la anunciada para policías nacionales y guardias civiles.
Robles centró su intervención ante la Comisión de Defensa en la cronología de la crisis, el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y distintas cuestiones relacionadas con Ceuta y Melilla. Sus referencias a las Fuerzas Armadas se limitaron principalmente a destacar su profesionalidad y el trabajo realizado durante el despliegue. La UMT considera insuficiente esa respuesta.
«Ni una sola mención» a la realidad de la tropa
En un comunicado, la asociación lamenta que la ministra permaneciera «casi cuatro horas» en la Comisión sin realizar «ni una sola mención a la realidad de la tropa y marinería». A juicio de la organización, Defensa evitó pronunciarse sobre las condiciones materiales y sanitarias en las que están trabajando los militares movilizados tras la entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos.
Entre sus principales denuncias figura el brote de sarna detectado entre efectivos, cuya dimensión exacta reclama conocer. La UMT vincula estos contagios con las condiciones de habitabilidad existentes en algunos alojamientos y exige que Defensa aclare oficialmente cuántos militares han resultado afectados y qué medidas se han adoptado para impedir nuevos casos.
Militares comprando sus propias mascarillas y guantes
La asociación denuncia asimismo que los soldados no habrían recibido de manera suficiente equipos de protección individual gratuitos, lo que habría obligado a algunos efectivos a adquirir por su cuenta mascarillas y guantes. La UMT reclama que el Ministerio haga públicas todas las medidas adoptadas en materia de prevención, desinfección y protección sanitaria.
La crisis migratoria ha obligado a las Fuerzas Armadas a asumir tareas extraordinarias en Ceuta mientras se habilitan instalaciones, se refuerza la vigilancia y se gestionan los problemas derivados de la concentración de miles de personas en la ciudad autónoma.
Jornadas de hasta 16 horas
Otro de los principales focos de malestar son los horarios. La asociación militar asegura que algunos efectivos están soportando jornadas «extenuantes» de hasta 16 horas diarias, en determinados casos sin los descansos que consideran reglamentarios.
A ello se suma, según la UMT, la «incertidumbre» existente alrededor de las condiciones de alojamiento y manutención de quienes participan en el dispositivo. La organización pide al Ministerio que concrete qué descansos corresponden a cada militar y cómo se compensarán las jornadas extraordinarias realizadas desde el inicio de la crisis.
Patrullando sin ser agentes de la autoridad
La UMT alerta además de un problema jurídico. Parte de los militares desplegados está participando en labores de patrullaje, vigilancia y seguridad ciudadana, pero sus miembros no disponen de la misma condición jurídica de agentes de la autoridad que policías nacionales o guardias civiles.
La asociación denuncia una «falta de amparo y cobertura jurídica específica» para quienes desarrollan estas funciones y reclama al Gobierno que establezca un marco legal que garantice tanto su seguridad física como jurídica.
La cuestión adquiere especial relevancia ante los episodios de tensión registrados durante las últimas semanas y las intervenciones en las que militares se han visto obligados a interactuar directamente con inmigrantes en la vía pública.
Agravio económico frente a Policía y Guardia Civil
El malestar se extiende también a las retribuciones. La UMT denuncia un agravio comparativo respecto a los efectivos dependientes del Ministerio del Interior.
Interior ya ha confirmado una compensación económica extraordinaria para policías nacionales y guardias civiles movilizados por la crisis, mientras los militares todavía esperan conocer si recibirán un reconocimiento equivalente. La asociación exige una equiparación inmediata.
«Llevamos desde el 17 de agosto esperando»
El presidente de la UMT, Francisco José Durán Baños, asegura que la organización lleva más de una semana esperando respuestas del Ministerio. «Llevamos desde el 17 de agosto esperando que el Ministerio de Defensa conteste preguntas básicas sobre salud, descansos y retribuciones de nuestros compañeros», ha denunciado.
Durán Baños critica que el debate público se concentre en conceptos como «seguridad nacional» o «mando único» mientras los problemas cotidianos de los soldados continúan sin resolverse.
«Se habla de seguridad nacional y de mando único, pero el soldado que se ha contagiado de sarna por dormir hacinado en un cuartel en desuso o que trabaja turnos maratonianos sigue sin saber si se le va a pagar lo que le corresponde o si tendrá descanso reglamentario», ha señalado.