
Un informe elaborado por la organización de derechos humanos International Society for Civil Liberties and Rule of Law señala que al menos 3.083 cristianos han sido asesinados por su fe y otros 3.193 han sido secuestrados en Nigeria en 2026, en un contexto en el que grupos yihadistas han cometido barbaries que se mantienen silenciadas en la mayoría de los medios de comunicación del mundo.
El mismo documento, reseñado por El Debate, indica que la violencia se ha tornado especialmente brutal en meses recientes, siendo que entre julio y agosto han sido asesinados 437 cristianos y otros 393 han sido secuestrados por los grupos islamistas.
Otro aspecto importante que detalla el informe es que ya son al menos 25 los pastores y sacerdotes que han perecido a manos de la violencia yihadista. Vale decir que desde 2009 han sido atacadas o directamente destruidas aproximadamente 19.800 iglesias en el país africano.
Recientemente el obispo católico de Makurdi, Wilfred Chikpa Anagbe, indicó que la situación que afrontan los cristianos en Nigeria es un «genocidio», precisando que «la guerra religiosa» en desarrollo persigue «la eliminación total de la población cristiana«.
El religioso ha calificado además las acciones terroristas en marcha como «una estrategia calculada de islamización», en donde los atacantes habitualmente destruyen iglesias, asesinan a habitantes indefensos, expulsan a comunidades enteras y queman sus tierras, para regresar posteriormente y ocupar los territorios abandonados.