Al menos 28 personas han muerto y cerca de 40 han resultado heridas en Sudán, resultado de un ataque efectuado por las islamistas y paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra la localidad de Mustariha, territorio clave controlado por Musa Hilal, un importante líder de las milicias yanyauid en el estado de Darfur Norte.
Así lo ha denunciado en redes sociales la Red de Médicos de Sudán, que ha precisado que todas las víctimas son «civiles» y que entre los 39 damnificados se encuentran diez mujeres, si bien las cifras podrían aumentar puesto que se trata de un balance «preliminar».
La organización ha condenado «enérgicamente» la agresión «generalizada» de las RSF, acusadas de haber «sembrado el terror entre los residentes» en un ataque que ha tenido como «objetivo instalaciones sanitarias». «Esto ha provocado una gran ola de desplazamientos a las aldeas y asentamientos cercanos, en medio de unas condiciones humanitarias ya de por sí desesperadas», ha agregado.
La Red de Médicos de Sudán ha denuncia que estos ataques son «un delito en toda regla y una violación flagrante de todas las leyes humanitarias e internacionales que penalizan los ataques contra civiles».
Las paramilitares han lanzado este lunes una ofensiva contra Mustahira, desde múltiples direcciones con numerosos vehículos de combate e infantería y han prendido fuego a varias casas. Según fuentes citadas por el diario ‘Sudan Tribune’, durante la operación habrían capturado a uno de los hijos de Hilal, un día después de ser objeto de un intento de asesinato.