
Cinco cristianos han sido asesinados en un nuevo ataque perpetrado por las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), grupo armado vinculado al Estado Islámico en África Central, en la provincia de Kivu Norte, al este de la República Democrática del Congo.
El asalto tuvo lugar en la localidad de Mangadu-Upende, a escasos kilómetros de Mbau. Según fuentes de la sociedad civil local, las víctimas —cuatro hombres y una mujer— fueron tiroteadas por los terroristas.
Antes de retirarse, los atacantes colocaron un artefacto explosivo sobre uno de los cuerpos, lo que impidió la recuperación inmediata del cadáver y obligó a extremar las precauciones para evitar nuevas víctimas.
El ataque dejó además un desaparecido y provocó el desplazamiento de numerosos civiles hacia zonas consideradas más seguras. La población local denuncia un recrudecimiento de la violencia yihadista en la región, donde en las últimas semanas se han registrado decenas de asesinatos.
Las ADF surgieron en los años noventa en Uganda y operan principalmente en el este congoleño. En 2019, una facción juró lealtad al Estado Islámico bajo la denominación de Provincia de África Central (ISCA), intensificando desde entonces los ataques contra poblaciones civiles, especialmente comunidades cristianas.
La provincia de Kivu Norte se ha convertido en uno de los epicentros del terrorismo islamista en África, con miles de civiles asesinados en la última década. Las milicias vinculadas a ISIS mantienen una estrategia de terror sistemático basada en ejecuciones, mutilaciones y atentados con explosivos.