«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Continúa la persecución religiosa en África

Estado Islámico masacra a más de 20 cristianos e incendia una aldea en el este del Congo: «Alabado sea Alá»

Un integrante del grupo terrorista Estado Islámico. Europa Press

La ofensiva yihadista en el este de República Democrática del Congo ha dejado al menos 21 cristianos asesinados tras un ataque perpetrado el pasado 6 de febrero por las Fuerzas Democráticas Aliadas, grupo vinculado a Estado Islámico, en una localidad de la provincia de Kivu Norte.

Según han confirmado autoridades locales, en las últimas horas se han hallado nuevos cadáveres en la zona, elevando el balance provisional a 21 muertos, además de numerosos desaparecidos, por lo que no se descarta que la cifra aumente en los próximos días.

El atentado tuvo lugar en la aldea de Mambimbi, cerca de la ciudad de Kantine, en el territorio de Lubero. El propio aparato propagandístico de Estado Islámico reivindicó la matanza con un comunicado explícito en el que afirmó que sus combatientes atacaron la localidad «con el éxito de Alá», asesinando a 21 cristianos, incendiando alrededor de 20 viviendas, destruyendo dos motocicletas y confiscando propiedades de las víctimas.

El texto no deja lugar a dudas sobre el carácter religioso y programático del ataque, dirigido contra comunidades cristianas a las que los yihadistas califican de «beligerantes», en el marco de una estrategia de islamización forzosa del territorio.

Este nuevo ataque refuerza las denuncias de organizaciones y analistas que alertan de un genocidio en curso contra los cristianos en África, llevado a cabo por grupos yihadistas que combinan asesinatos, destrucción de aldeas y desplazamientos forzosos de población para alterar la composición religiosa de amplias regiones.

Las Fuerzas Democráticas Aliadas, originarias de Uganda en los años noventa, se han convertido en uno de los brazos más letales del yihadismo en África Central desde que en 2019 juraran lealtad a Estado Islámico en África Central (ISCA). Desde entonces, han asesinado a miles de civiles, en su mayoría cristianos, aprovechando la debilidad del Estado congoleño.

El presidente de la sociedad civil de Bapere, Samuel Kagheni, ha exigido al Ejército congoleño una operación militar urgente para frenar las incursiones de las ADF, que se han intensificado en las últimas semanas. La población local denuncia abandono estatal y una total falta de seguridad frente a los ataques.

La expansión del yihadismo no se limita al Congo. En el Sahel, la presencia de fuerzas rusas —que prometían erradicar el terrorismo islamista— no ha producido resultados tangibles. Al contrario, los ataques se multiplican.

Un ejemplo reciente fue el atentado contra el aeropuerto militar de Niamey, en Níger, donde yihadistas lograron infiltrarse en la base utilizando métodos rudimentarios, poniendo en evidencia la fragilidad de los sistemas de seguridad incluso en instalaciones estratégicas.

El ataque en Mambimbi confirma que el yihadismo en África lejos de retroceder, avanza, y que las comunidades cristianas continúan siendo uno de sus principales objetivos, en medio de un silencio internacional que contrasta con la magnitud de la violencia.

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