El Ejército de Estados Unidos ha asegurado haber derribado cuatro drones kamikaze sobre el estrecho de Ormuz, tras lo que ha lanzado un ataque contra una base iraní en la ciudad de Bandar Abbas, situada frente al estratégico paso marítimo, alegando que desde allí se iba a lanzar un quinto dron, en plena vigencia del alto el fuego pactado por Teherán y Washington.
En el marco del aumento progresivo de la tensión bélica entre ambos países, un alto funcionario estadounidense ha defendido las acciones como «mesuradas, puramente defensivas y destinadas a mantener el alto el fuego» que sigue vigente.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado haber atacado la «base estadounidense origen del ataque» lanzado horas antes contra un punto cercano a Bandar Abbas. Teherán ha defendido esta acción alegando que es «una seria advertencia para que el enemigo sepa que la agresión no quedará impune y que, si se repite», la respuesta iraní «será aún más contundente».
En el mismo tono se ha expresado el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien ha amenazado con «destruir Omán» en relación con las negociaciones sobre un mecanismo para el control de la navegación en el estrecho de Ormuz, que ambos países comparten: «Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos», ha dicho.