El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este miércoles que el último ataque lanzado por el Ejército estadounidense contra Irán ha sido «duro» y ha destruido nuevos equipos militares, y aunque ha amenazando con nuevos ataques militares ha vaticinado que la ofensiva norteamericana no se prolongará en el tiempo.
«Anoche les dimos un duro golpe. Destruimos todo el nuevo equipamiento que intentaban instalar a lo largo del estrecho de Ormuz», ha afirmado el dirigente estadounidense en declaraciones desde la Casa Blanca sobre el último intercambio de ataques con la República Islámica.
«Fue un ataque muy intenso el de anoche, y estamos preparados para lanzar otro cuando queramos», ha agregado, señalando que Washigton ha dejado sin radares a Irán y recalcar que mantiene el «control» sobre el estratégico paso de Ormuz.
Ante los periodistas, Trump ha vuelto a insistir en que su objetivo principal es que Irán no pueda desarrollar un arma nuclear «en cuanto esto termine», en referencia a la guerra. «Lo cual no creo que tarde mucho más. No sé cuánto más podrán aguantar, pero, sea lo que sea, no importa», ha añadido sobre el plazo que maneja sobre su ofensiva en Irán.
De todos modos, el jefe de la Cas Blanca ha rechazado que las elecciones de medio mandato -conocidas como ‘midterms’ y previstas para noviembre, en las que se renovará el Capitolio estadounidense- le afecten en su cálculo en Irán.