
Dos terroristas suicidas se ha inmolado en la ciudad argelina de Blida, a unos 45 kilómetros de la capital, en un ataque dirigido contra una comisaría que ha dejado varios heridos. El atentado se ha producido en el primer día de la visita del Papa León XIV al país, en un contexto de máxima relevancia política y religiosa.
Según fuentes de seguridad citadas por la agencia AFP, los dos atacantes activaron los cinturones explosivos que portaban tras detectar la proximidad de varios agentes. La detonación se produjo antes de alcanzar su objetivo, lo que evitó un balance aún más grave. Ambos terroristas fallecieron en el acto.
El ataque tuvo como objetivo una de las principales dependencias policiales de la zona. La acción refuerza la amenaza persistente del terrorismo islamista en el norte de África, especialmente en un momento de alta exposición internacional como la visita de un Pontífice.
El viaje del Papa León XIV a Argelia tiene un fuerte componente simbólico. Se trata de la primera visita de un Papa al país, considerado una de las cunas del cristianismo primitivo. Este lunes, el Pontífice visitó la Gran Mezquita de Argel y el Centro de Acogida de las Hermanas Misioneras Agustinas en Bab El Oued.
La agenda de este martes incluye un desplazamiento a la antigua ciudad de Hipona, donde predicó San Agustín, una de las figuras clave del cristianismo. El Papa recorrerá los restos de la basílica y el antiguo foro romano, en un gesto de reivindicación histórica de la presencia cristiana en el norte de África.
La visita a Argelia forma parte de una gira más amplia por el continente africano que incluye Guinea Ecuatorial, Camerún y Angola. En el caso de Camerún, el Pontífice tiene previsto desplazarse a una zona afectada por conflictos armados, lo que eleva aún más las preocupaciones de seguridad en torno al viaje.
El atentado en Blida introduce un elemento de tensión en una visita marcada por el diálogo interreligioso, pero también por el riesgo latente del terrorismo en la región.