
Aprovechando que el mundo tiene la mirada puesta en la guerra entre Irán e Israel y que carece de una prensa libre, China está llevando a cabo una discreta pero reveladora purga en su cúpula militar.
Quien fuera número dos del Ejército popular y aliado próximo al supremo líder, Xi Jinping, el general He Weidong, ha sido purgado, tres meses después de desaparecer de la vista pública. Su destitución ahora está clara, tras su ausencia de un funeral de alto perfil y otras señales políticas, según el medio asiático de información Nikkei.
He fue vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), el máximo órgano de supervisión del Ejército Popular de Liberación (EPL), y miembro del Politburó. Su repentina caída marca la primera purga de un vicepresidente en funciones de la CMC desde la Revolución Cultural de la década de 1960.
Nikkei escribe que la señal más clara de la caída de He se produjo durante el funeral del exvicepresidente de la CMC, Xu Qiliang. Las imágenes del evento mostraron ofrendas florales de los principales líderes, pero ninguna de He. Su ausencia, sin editar por los medios estatales, subrayó su opacidad política.
Es un paso más en una purga más amplia dentro del Ejército. Desde 2010 varios generales de alto rango, como Guo Boxiong, Xu Caihou y Fang Fenghui, han sido arrestados, encarcelados o han muerto bajo investigación. Otro, Zhang Yang, se suicidó en 2017 mientras enfrentaba cargos. Si bien estas purgas se han vuelto más comunes, el caso de He es notable porque fue un miembro activo del círculo íntimo de Xi. Fue ascendido bajo el mandato de Xi, considerado una figura de confianza, y asistió a la sesión final del parlamento chino en marzo, su última aparición pública.
Las purgas han sumido al CMC en el caos. Sus miembros han pasado de siete a sólo cuatro, incluyendo al propio Xi. Casi la mitad del liderazgo seleccionado en 2022 ya no está, lo que indica inestabilidad en las altas esferas militares, detalla el artículo de Nikkei.