
Un tribunal militar de la provincia de Kivu Norte, en la República Democrática del Congo, ha dictado sentencia contra 56 acusados por colaborar con la milicia Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF),vinculada con el Estado Islámico. Seis de ellos han sido condenados a pena de muerte y otros 50 recibirán largas condenas de prisión por delitos relacionados con terrorismo, financiación de actividades criminales y reclutamiento de menores para la lucha armada.
Entre los condenados hay tres ciudadanos extranjeros. La Fiscalía ha celebrado la decisión judicial, calificándola como una advertencia clara a quienes cooperen con grupos armados que operan en el este del país. “Queremos dejar claro a la población que colaborar con estos asaltantes tendrá consecuencias severas”, advirtió el capitán Hubert Kabandani, representante del Ministerio Público.
El grupo ADF, surgido en la década de 1990 en Uganda, es responsable de miles de asesinatos y desplazamientos forzados en el este congoleño. Tras su adhesión formal a la rama africana de Estado Islámico en 2019, intensificó sus ataques y ha mantenido una presencia activa en zonas rurales y selváticas, desafiando a las autoridades congoleñas y a las fuerzas internacionales desplegadas en la región.
Con este fallo, el Gobierno busca enviar un mensaje contundente contra la insurgencia islamista que lleva años desestabilizando la zona.