El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado este jueves que cuatro ciudadanos españoles permanecen sin localizar tras las inundaciones que han golpeado el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet. El Gobierno mantiene movilizada su red consular mientras los equipos de rescate buscan a cientos de personas en una de las mayores catástrofes registradas en la región.
«En estos momentos no nos constan fallecidos españoles, pero sí hay cuatro personas que no localizamos», ha señalado Albares en un audio remitido a los medios. El ministro ha pedido a familiares y amigos de españoles que se encuentren o hayan estado en la zona afectada que contacten con los servicios de emergencia del Ministerio para facilitar cualquier información que pueda ayudar a determinar su paradero.
La confirmación de Exteriores eleva a cuatro el número de españoles cuyo paradero se desconoce, después de que las primeras informaciones difundidas tras la tragedia situaran en dos los nacionales afectados. Las dificultades de comunicación y acceso a las áreas devastadas están obligando a las autoridades a revisar de forma continua los balances de víctimas y desaparecidos.
El Consulado Honorario de España en Nepal, la Embajada española en Nueva Delhi y el Consulado General en Pekín permanecen movilizados para atender a los españoles afectados. Albares ha recordado que los teléfonos de emergencia consular están disponibles a través de los canales oficiales de las representaciones diplomáticas y del Ministerio.
La dimensión de la catástrofe continúa aumentando. El último balance conjunto disponible sitúa en al menos 168 los fallecidos y 1.384 los desaparecidos entre Nepal y China. En territorio nepalí, las autoridades contabilizan 826 personas sin localizar, mientras otras 558 permanecen desaparecidas en el lado chino de la frontera.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce hay centenares de extranjeros. Las autoridades nepalesas habían contabilizado 579 viajeros desaparecidos, 466 de ellos extranjeros y 113 nepalíes, en una región especialmente frecuentada por turistas, montañeros y peregrinos.
La tragedia se produjo tras una violenta crecida del río Bhote Koshi, que arrasó localidades, puentes, carreteras y otras infraestructuras en los valles próximos a la frontera entre Nepal y el Tíbet. Las comunicaciones han quedado interrumpidas en numerosos puntos, lo que dificulta tanto las operaciones de búsqueda como la elaboración de un balance definitivo.
Miles de efectivos de las fuerzas de seguridad y del Ejército nepalí participan en las tareas de rescate mientras las autoridades intentan acceder a las zonas más castigadas. El número de víctimas continúa siendo provisional y podría aumentar conforme los equipos de emergencia recuperen las comunicaciones y alcancen las localidades que permanecen aisladas.
Albares ha trasladado sus condolencias y solidaridad al Gobierno y al pueblo de Nepal mientras continúa el dispositivo para localizar a los cuatro españoles.