Gobiernos soberanistas se alían para proteger la libertad religiosa
Hungría y Estados Unidos sellan un acuerdo histórico para defender a los cristianos perseguidos en todo el mundo
Hungría y Estados Unidos sellan un acuerdo histórico para defender a los cristianos perseguidos en todo el mundo
Viktor Orbán y Donald Trump. Europa Press.
Por LGI
5 de febrero de 2026

Hungría y Estados Unidos han firmado un nuevo acuerdo bilateral para reforzar la cooperación en la protección y asistencia a los cristianos perseguidos y a otras comunidades religiosas víctimas de violencia y discriminación, con especial atención a África subsahariana y Oriente Próximo. El pacto consolida una alianza estratégica que sitúa la libertad religiosa y la defensa de las minorías cristianas en el centro de la agenda internacional.

El memorando de entendimiento fue rubricado en Washington el pasado 4 de febrero por Michael J. Rigas, en representación del Departamento de Estado estadounidense, y por Tristan Azbej, secretario de Estado de Hungría responsable del programa Hungary Helps y de la asistencia a cristianos perseguidos.

Según informó el Departamento de Estado, el acuerdo reafirma el compromiso de ambos países con la promoción de la libertad religiosa y con el apoyo directo a comunidades que sufren ataques, expulsiones y asesinatos por razón de fe. Washington subrayó que los cristianos siguen siendo el grupo religioso más perseguido del planeta y denunció que muchas de las atrocidades cometidas contra ellos apenas reciben atención internacional, pese a su impacto desestabilizador y a las amenazas que suponen para la seguridad global.

Desde la Administración estadounidense se hizo un llamamiento a los aliados occidentales para ampliar la ayuda humanitaria y la asistencia vital a estas comunidades, advirtiendo de que la persecución religiosa socava valores democráticos compartidos y alimenta conflictos prolongados en regiones ya frágiles.

Por su parte, Azbej celebró el acuerdo como un nuevo hito en lo que Budapest y Washington describen como una «edad de oro» de las relaciones húngaro-estadounidenses. El responsable del programa Hungary Helps recordó que Hungría ha apoyado a comunidades perseguidas en más de 50 países durante los últimos ocho años, con proyectos centrados en la reconstrucción, la educación y el arraigo de los cristianos en sus tierras de origen.

El acuerdo abre la puerta a una cooperación más estrecha en zonas de crisis, con proyectos conjuntos orientados a la estabilización, la convivencia pacífica y la protección de comunidades religiosas amenazadas por el yihadismo, la violencia sectaria y la persecución ideológica. Tanto Washington como Budapest presentaron a Hungría como uno de los principales defensores internacionales de los cristianos perseguidos, en contraste con la pasividad de buena parte de la comunidad internacional.

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