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Son apenas visibles a simple vista

Investigadores de EEUU logran desarrollar robots programables del tamaño de un grano de sal con cerebro propio

El ejército de robots de China. Youtube.

Investigadores de la Universidad de Pensilvania y de la Universidad de Michigan han desarrollado los robots autónomos programables más pequeños del mundo, dispositivos de tamaño inferior a un grano de sal capaces de percibir su entorno, reaccionar y desplazarse de forma independiente, según publica la revista Science Robotics.

El avance supone un hito para la robótica microscópica, un campo que llevaba décadas enfrentándose a importantes límites tecnológicos. «Construir robots que operen de forma independiente en tamaños inferiores a un milímetro es increíblemente difícil. El campo lleva 40 años estancado en este problema», explicó Marc Miskin, investigador principal del proyecto en la Universidad de Pensilvania.

Los nuevos robots, apenas visibles a simple vista, funcionan en entornos líquidos y se mueven gracias a un sistema de propulsión eléctrica que genera pequeños campos capaces de empujar las moléculas de agua cercanas. Al prescindir de extremidades mecánicas, estos dispositivos resultan más resistentes y pueden operar durante meses siempre que dispongan de una fuente de energía.

El sistema se alimenta principalmente de la luz, aunque los investigadores no descartan el uso de ultrasonidos en aplicaciones futuras. «Estos son los robots autónomos programables más pequeños que he visto. Es un avance emocionante para la comunidad nanorobótica», señaló Kevin Chen, experto del MIT ajeno al estudio.

El equipo de la Universidad de Michigan desarrolló la minúscula máquina integrada que actúa como cerebro de cada robot. Gracias a ella, los dispositivos pueden programarse mediante pulsos de luz para responder de manera autónoma a estímulos como la temperatura. La información recogida se codifica en movimientos específicos, una especie de «baile», que posteriormente se interpreta mediante microscopios y cámaras.

Entre las posibles aplicaciones destacan usos médicos; también se estudia su potencial en la fabricación de dispositivos electrónicos a escala microscópica.

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