
Un tribunal iraní ha condenado a muerte a Najmeh Amini, una estudiante de Contabilidad de 23 años, acusada de «insultar al profeta» a raíz de una publicación difundida en redes sociales, según han denunciado activistas iraníes de derechos humanos.
Amini permanece recluida desde hace ocho meses en la prisión de Vakilabad, en Mashhad, uno de los centros penitenciarios más conocidos del país. Inicialmente trascendió que estaba siendo investigada por delitos como «insultar al líder supremo» y enfrentarse a agentes de seguridad, pero organizaciones de derechos humanos aseguran ahora que la joven ha sido condenada a muerte por sab al-nabi, la figura penal iraní utilizada para castigar la blasfemia contra el profeta.
Además de la pena capital, ha recibido una condena adicional de 12 años, seis meses y un día de prisión por actuar supuestamente contra la seguridad nacional y difundir propaganda contra el régimen.
La estudiante fue arrestada el pasado 31 de enero, después de participar en las protestas antigubernamentales que sacudieron distintas ciudades iraníes. Las movilizaciones comenzaron en medio de una profunda crisis económica y terminaron transformándose en protestas abiertas contra las autoridades de la República Islámica.
Organizaciones iraníes de derechos humanos sostienen que la posterior represión causó más de 7.000 muertos y decenas de miles de detenidos, mientras que el propio Gobierno iraní ha reconocido más de 3.000 fallecidos.
Tras conocer su condena, se difundió una grabación realizada supuestamente por Amini desde prisión en la que pide ayuda a la comunidad internacional. «Soy una joven inocente, con muchos sueños y esperanzas», afirma en el mensaje. «Sólo pido una cosa: sed mi voz».
La estudiante pide a abogados, organizaciones de derechos humanos y Naciones Unidas que revisen su expediente y concluye con una advertencia dramática: «Recordad mi nombre; puede que no pueda volver a hablar».