El avance de la propaganda yihadista vuelve a situar en el foco el discurso del autodenominado Estado Islámico (Daesh, Isis), tras la difusión de nuevos mensajes en redes sociales y supuestas fatuas en los que el grupo reivindica su visión excluyente del islam y niega cualquier pluralidad religiosa.
Según avanza La Razón, el grupo terrorista insiste en la idea de que el islam sería la única religión legítima y que el resto de credos han quedado “abrogados”. En varios textos difundidos en canales afines, se recurre a interpretaciones radicales del Corán para justificar una jerarquía religiosa absoluta. En esos mensajes, el grupo afirma que «la religión de Alá es el Islam» y sostiene que quien no lo acepte sería considerado “incrédulo. También se reafirma que Mahoma sería el “último profeta” y que no cabría interpretación posterior fuera de su doctrina.
Estas publicaciones incluyen además ataques directos a iniciativas de diálogo interreligioso. En uno de los textos se califica la convivencia entre religiones como una “conspiración sediciosa” destinada, según su discurso, a debilitar a los musulmanes. En esa línea, rechazan cualquier convivencia institucional entre lugares de culto distintos.
Los documentos difundidos por la organización terrorista también cuestionan proyectos de pluralidad religiosa, llegando a afirmar que no sería legítima la publicación conjunta de textos sagrados de distintas religiones ni la coexistencia de templos en un mismo espacio urbano.
Expertos en propaganda yihadista señalan que este tipo de mensajes forman parte de una estrategia recurrente del grupo para mantener su narrativa de enfrentamiento global, especialmente en regiones como África, donde el Estado Islámico ha intensificado su actividad en los últimos años.