Una violenta pelea multitudinaria ha vuelto a poner bajo presión el debate sobre seguridad e inmigración en Alemania después de que una veintena de personas protagonizara el domingo una batalla campal en pleno centro de Düren, en Renania del Norte-Westfalia, en la que se utilizaron hachas, martillos y otros objetos contundentes.
El enfrentamiento dejó seis personas gravemente heridas, según informó la Policía. Otras dos personas que también presentaban lesiones rechazaron recibir asistencia médica.
El medio Remix News describe a los participantes como personas de origen inmigrante. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la magnitud de la pelea y han provocado la reacción de la copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, que ha acusado al Gobierno federal de permanecer pasivo ante el deterioro de la seguridad.
Hachas y martillos en pleno centro de Düren
Los hechos comenzaron alrededor de las 18.50 horas del 9 de agosto en las inmediaciones de Bonner Platz, una zona céntrica de esta ciudad alemana. Hasta 20 personas participaron en la pelea antes de que varios testigos consiguieran separar parcialmente a los grupos y llegaran los agentes.
La Policía ha confirmado que durante el enfrentamiento se utilizaron «herramientas para golpear». Los vídeos que circulan por internet muestran además a varios participantes portando objetos similares a hachas una vez terminado el choque.
Los agentes y servicios de emergencia atendieron a los heridos y seis personas tuvieron que ser trasladadas a hospitales próximos. Ninguna se encontraba en peligro de muerte, según las informaciones disponibles.
Dos detenidos y más sospechosos bajo investigación
La Policía arrestó inicialmente a dos hombres, de 22 y 23 años, residentes respectivamente en Düren y Colonia. Los investigadores trabajan ahora para determinar la identidad del resto de los participantes.
Las autoridades han señalado que los vídeos grabados por testigos pueden resultar fundamentales para reconstruir los hechos e identificar a nuevos sospechosos.
La causa exacta de la pelea continúa sin esclarecerse. La Policía ha pedido además la colaboración de cualquier persona que presenciara el enfrentamiento o disponga de nuevas grabaciones.
Weidel: «Quien comete delitos en Alemania debe abandonar el país»
El episodio ha tenido una inmediata repercusión política. La dirigente de AfD Alice Weidel difundió las imágenes y cargó contra el Ejecutivo federal por lo que considera una creciente pérdida de seguridad en las ciudades alemanas. «Un “grupo de hombres” en Düren protagonizó un violento enfrentamiento, armado con un martillo y un hacha. Seis personas resultaron gravemente heridas», señaló.
Weidel aseguró que «el peligro para nuestros propios ciudadanos aumenta cada día» y acusó al Gobierno encabezado por la CDU de no actuar con suficiente contundencia.
La dirigente soberanista volvió a defender una de las principales propuestas migratorias de AfD: la expulsión de los extranjeros que delincan en Alemania. «Quien comete delitos en Alemania debe abandonar el país inmediatamente», afirmó.
La seguridad vuelve al centro del debate alemán
El suceso llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno alemán, con AfD disparada en las encuestas y la inmigración convertida en uno de los principales asuntos de preocupación política.
La formación ha hecho de la inseguridad, las deportaciones y el control migratorio algunos de sus ejes centrales y utiliza episodios violentos como el ocurrido en Düren para denunciar lo que considera las consecuencias de años de políticas migratorias permisivas.
El incidente también se produce semanas antes de unas elecciones regionales decisivas en el este del país, donde AfD aspira a obtener resultados históricos. En Sajonia-Anhalt, algunos sondeos han situado incluso a la formación por encima del 40% de intención de voto.
Una pelea multitudinaria a plena luz del día
Lo sucedido en Düren resulta especialmente llamativo por el lugar y la hora. La pelea se produjo a plena luz del día y en una zona céntrica, ante numerosos vecinos que contemplaron cómo una veintena de personas se enfrentaba antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.
El balance provisional es de seis heridos graves, otros dos lesionados que rechazaron asistencia y dos detenidos, aunque la Policía continúa buscando a más participantes.
Mientras los investigadores intentan esclarecer qué desencadenó la batalla campal, las imágenes vuelven a alimentar una discusión cada vez más presente en Alemania: hasta qué punto el Estado está siendo capaz de garantizar la seguridad en sus calles y qué papel debe desempeñar la política migratoria en la respuesta a la delincuencia.