El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha asegurado este lunes que uno de los puntos «fundamentales» del acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán, anunciado en la víspera, establece que tanto Washington como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) van a «ayudar» a Teherán a «destruir» sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Avanzando así que regresarán inspectores nucleares a Irán, Vance ha subrayado en una entrevista con la cadena NBC que algo que se especifica «muy claramente» en el memorando de entendimiento es que el OIEA y Estados Unidos van a «ayudar» a la República Islámica a «destruir las reservas de uranio altamente enriquecido».
A renglón seguido, el vicepresidente ha explicado que dicho acuerdo provisional trae consigo «muchos beneficios para los iraníes», como el levantamiento de las sanciones o la «transformación completa» de su economía, todo lo cual ha supeditado a que los iraníes cumplan con su parte del acuerdo.
«Los iraníes obtienen muchos beneficios de esta negociación», ha asegurado el jerarca estadounidense agregando que todo ha sido planteado de manera que se pueda «recompensar» a los iraníes por su «buen comportamiento», si «hacen lo que prometen», «destruyen las reservas de uranio enriquecido en consulta con los demás» y si se comprometen a largo plazo a seguir una vía verificable que les lleve a no tener armas nucleares.
Con todo, Vance ha reivindicado al acuerdo como algo que «va a transformar Oriente Próximo, pero que «se basa en la verificación» y en ver si en los «próximos meses» se toman las autoridades iraníes «en serio» el «desmantelamiento de ese programa (nuclear) a largo plazo».