
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha asegurado que las autoridades de Irán han suspendido 800 ejecuciones que estaban programadas para el miércoles tras las últimas amenazas vertidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra Teherán para que cese la represión contra manifestantes durante las protestas.
«El presidente y su equipo han comunicado al régimen iraní que si las muertes continúan habrá graves consecuencias», ha señalado Leavitt en una rueda de prensa, agregando que «siguen de cerca» la situación en el país y que, por el momento, «todas las opciones siguen sobre la mesa», incluyendo una intervención militar.
La ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Noruega, informó que al menos 1.000 personas fueron ejecutadas en Irán entre el 1 de enero de 2025 y el 23 de septiembre de ese año, si bien aseguró que la cifra podría ser mayor en un contexto de «la falta de transparencia y restricciones al acceso a la información».
Según los datos de la organización, el 50% de las ejecuciones se deben a delitos relacionados con las drogas, mientras que un 43% son por asesinatos. Asimismo, de las 1.000 ejecuciones, solo el 11% de ellas fueron anunciadas oficialmente por las autoridades.