La crisis fiscal del Reino Unido ha llegado a un punto de no retorno. Con un crecimiento estancado, el desempleo más alto desde 2021 y una deuda pública en niveles de posguerra, el Gobierno británico se prepara para una nueva ronda de subidas de impuestos que amenaza con hundir aún más la economía. En este contexto, el influyente diario The Telegraph ha sorprendido al proponer como solución el modelo libertario que Javier Milei está aplicando en Argentina.
El artículo, firmado por el asesor financiero Dru Danford, señala con claridad: el Estado británico, comandado por el Partido Laborista, vive por encima de sus posibilidades, el gasto público es insostenible y los contribuyentes no pueden seguir soportando el coste. «Debemos hacer como Argentina», concluye el autor, y cita como ejemplo la combinación mileísta de recortes drásticos, equilibrio fiscal, fin de los subsidios y desregulación acelerada.
Los resultados, destaca el diario, empiezan a notarse: inflación en caída libre, superávit fiscal, crecimiento proyectado del 5 % y reducción significativa de la pobreza. Lejos de las caricaturas ideológicas, el éxito de Milei empieza a ser reconocido incluso en las capitales que hace meses lo tachaban de «peligro populista». Como recuerda el propio presidente argentino: «El Estado es el virus. Nosotros lo estamos extirpando».
La llamada «motosierra» argentina, sin embargo, no se queda en Buenos Aires. Su eco se expande por Iberoamérica. En Ecuador, el presidente Daniel Noboa acaba de anunciar una profunda reestructuración del Estado: suprimirá 6 ministerios y despedirá a 5.000 empleados públicos. La medida, inspirada en el ejemplo argentino, busca frenar el gasto público desbordado que dejó el correísmo. «Necesitamos un Estado eficiente, que brinde servicios de calidad a menor coste», señaló su portavoz.
Desde Londres hasta Quito, pasando por Buenos Aires, el mensaje es claro: el viejo modelo se derrumba y la motosierra de Milei se convierte en un faro.