Estados Unidos fue el único país que votó en contra
La ONU impulsa nuevos mapas para que África no parezca más pequeña y EEUU denuncia una «agenda ideológica»
La ONU impulsa nuevos mapas para que África no parezca más pequeña y EEUU denuncia una «agenda ideológica»
Mapamundi. Europa Press.
Por LGI
7 de septiembre de 2026

La Asamblea General de Naciones Unidas ha aprobado una resolución que anima a gobiernos, centros educativos, organismos internacionales y empresas tecnológicas a abandonar progresivamente los mapas basados en la proyección de Mercator cuando sea importante comparar el tamaño real de los territorios, con el argumento de que esta representación hace que África parezca mucho más pequeña de lo que realmente es.

La iniciativa, denominada «Correct the Map», fue impulsada por Togo en representación de los 54 Estados africanos y cuenta con el respaldo de la Unión Africana. La resolución fue aprobada el pasado 4 de septiembre por 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones.

Estados Unidos fue el único país que rechazó el texto. Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania se abstuvieron. Washington denunció que Naciones Unidas estaba convirtiendo una cuestión cartográfica en una «agenda ideológica» alejada, a su juicio, de las prioridades fundamentales de la organización internacional.

Francia dejará de utilizar Mercator en sus publicaciones

La resolución no es vinculante y no prohíbe el empleo del tradicional mapa de Mercator. El texto recomienda utilizar, cuando sea necesario comparar las superficies reales de los distintos continentes, proyecciones de área equivalente como Equal Earth, creada en 2018.

Francia copatrocinó la iniciativa y su Ministerio de Exteriores anunció que dejará de utilizar la proyección de Mercator en sus propias publicaciones. La Unión Europea votó a favor de la resolución.

Irlanda, en representación del bloque comunitario, defendió que la medida se refiere únicamente a la representación proporcional de las masas terrestres y no modifica fronteras, soberanías ni estatus territoriales.

El problema de Mercator

La controversia parte de una realidad matemática conocida desde hace siglos. El cartógrafo flamenco Gerardus Mercator creó su célebre proyección en 1569 con una finalidad fundamentalmente náutica.

Representar la superficie esférica de la Tierra sobre un plano obliga inevitablemente a deformar alguna característica: no es posible conservar simultáneamente de forma perfecta el tamaño, las formas y las direcciones.

Mercator priorizó la navegación. Su mapa permite representar las líneas de rumbo constante como líneas rectas, facilitando enormemente el trabajo de los marineros. El precio de esa utilidad es que las superficies aparecen cada vez más agrandadas cuanto más se alejan del ecuador.

Por esta razón, Groenlandia puede parecer en algunos mapas de Mercator casi tan grande como África, pese a que el continente africano tiene aproximadamente 14 veces más superficie. También Europa, Norteamérica y especialmente la Antártida aparecen visualmente sobredimensionadas respecto de las regiones ecuatoriales.

La ONU convierte la cuestión cartográfica en una batalla política

Los promotores de «Correct the Map» sostienen que esta deformación no ha tenido únicamente consecuencias geográficas. Sectores políticos africanos y organizaciones progresistas mantienen que el predominio histórico de Mercator ha contribuido a transmitir una visión del mundo en la que Europa y Norteamérica aparecen sobrerrepresentadas, mientras África ocupa visualmente un espacio menor del que le corresponde. El ministro de Exteriores togolés, Robert Dussey, defendió que «los mapas moldean nuestra comprensión del mundo», influyen en la educación y condicionan las percepciones colectivas.

Moky Makura, directora ejecutiva de la organización Africa No Filter, fue todavía más lejos y calificó la representación tradicional del planeta como «la campaña de desinformación más larga del mundo». Su organización lanzó junto con Speak Up Africa la campaña «Correct the Map» en abril de 2025, que recibió meses después el respaldo formal de la Unión Africana.

EEUU: una «agenda ideológica»

Estados Unidos fue el único Estado miembro que votó abiertamente contra la resolución. La delegación estadounidense denunció que la propuesta utiliza una cuestión técnica para impulsar una determinada lectura política e ideológica de la historia y de las relaciones entre Occidente y África.

Washington considera que Naciones Unidas debería concentrar sus recursos en cuestiones como la paz, la seguridad y el desarrollo económico en lugar de intervenir en debates de carácter simbólico.

La votación se produce además en un momento de fuerte tensión entre la Administración estadounidense y Naciones Unidas, después de que Washington haya reducido significativamente su financiación a diferentes organismos internacionales.

Los recortes han obligado, entre otros, a la agencia de la ONU para los refugiados a anunciar miles de despidos y fuertes reducciones presupuestarias.

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