
La ONU ha revelado que la gran mayoría de la ayuda humanitaria destinada a Gaza nunca logra llegar a quienes más la necesitan. Entre el 19 de mayo y el 29 de julio, sólo un 15% de los camiones humanitarios que intentaron entrar en la Franja consiguieron entregar su carga de alimentos, medicinas y suministros esenciales. El restante 85% fue saqueado, robado o bloqueado por grupos armados, facciones locales o civiles desesperados antes de llegar a su destino.
Este dato, confirmado por las propias agencias de Naciones Unidas, destapa una situación de emergencia extrema y un colapso generalizado en los mecanismos de distribución de ayuda en Gaza. Las cifras han sido publicadas en el panel de seguimiento oficial de la ONU, donde se detalla el número total de envíos y su destino final, o su pérdida.
La ONU advierte que este nivel de interferencia en la entrega de ayuda es «insostenible» y está agravando una catástrofe humanitaria con la colaboración de algunos grupos islámicos. Millones de personas viven sin acceso regular a agua potable, alimentos o asistencia médica, mientras la violencia y el caos impiden que los recursos enviados por la comunidad internacional lleguen a sus manos.
El organismo internacional hace un llamamiento urgente a todas las partes implicadas para que garanticen corredores seguros y un mínimo de orden que permita asistir a la población civil, especialmente a niños, ancianos y enfermos, cuya supervivencia depende directamente de esa ayuda.