Cuatro más continúan retenidos
La persecución contra los cristianos se recrudece en Nigeria ante la indiferencia de Occidente: 17 secuestrados mueren a manos de sus captores
La persecución contra los cristianos se recrudece en Nigeria ante la indiferencia de Occidente: 17 secuestrados mueren a manos de sus captores
Mujer superviviente de un ataque de Boko Haram en Nigeria. (Archivo). Europa Press
Por LGI
3 de noviembre de 2026

Una organización internacional de defensa de la libertad religiosa ha denunciado el asesinato de 17 cristianos que permanecían secuestrados desde abril en el estado de Kaduna, en el norte de Nigeria. Las víctimas fueron capturadas durante un asalto simultáneo contra tres iglesias de la comunidad de Ariko, mientras que otras cuatro personas continúan en manos de sus captores más de seis meses después de otro secuestro ocurrido en la aldea de Awon.

Los datos han sido difundidos por Christian Solidarity Worldwide Nigeria (CSWN), cuyo director ejecutivo, Yunusa Nmadu, ha alertado del deterioro de la seguridad en varias localidades del estado. Según la organización, los cristianos representan el 99% de las víctimas en algunas de las comunidades afectadas por la violencia armada.

Nmadu detalló varios episodios de secuestros masivos, asesinatos y agresiones contra la población cristiana. Advirtió de que los fieles ya no pueden acudir libremente a misa sin exponerse al riesgo de sufrir ataques.

Uno de los episodios más graves tuvo lugar el 5 de abril de 2026 en Ariko, dentro del área de gobierno local de Kachia. Hombres armados irrumpieron en tres iglesias mientras se celebraban los servicios religiosos y asesinaron a cinco personas. Además, secuestraron a otras 37, en su mayoría mujeres y niños.

De acuerdo con el balance presentado por CSWN, 12 de los secuestrados consiguieron escapar en diferentes momentos, mientras que 17 murieron durante su cautiverio. Los ocho restantes fueron liberados después de permanecer cinco meses en poder de sus captores.

La organización también recordó el secuestro perpetrado el 20 de abril en la cercana localidad de Awon, donde fueron raptadas 11 personas. Una consiguió escapar, seis fallecieron y otras cuatro siguen retenidas en condiciones que, según Nmadu, son críticas, después de más de medio año de cautiverio.

La violencia se extiende a otras localidades de Kaduna, como Kajuru, Kauru y Kagarko. En Kurmin Wali, 177 fieles fueron secuestrados el 18 de enero durante los servicios dominicales en tres iglesias. Las víctimas recuperaron la libertad 18 días después, tras un episodio que fue inicialmente negado por las autoridades y posteriormente reconocido.

Más allá de los asesinatos, Nmadu denunció las condiciones de extrema vulnerabilidad que sufren los secuestrados, especialmente las mujeres y los menores. Según su testimonio, los secuestradores separan a hombres y mujeres, restringen sus movimientos y les privan de alimentos, agua potable y condiciones básicas de higiene.

También alertó de violaciones reiteradas contra mujeres y niñas secuestradas, incluidas ancianas y madres lactantes. Algunas supervivientes regresaron a sus hogares embarazadas como consecuencia de las agresiones sexuales sufridas durante el cautiverio.

Los ataques han provocado el desplazamiento de miles de personas y la interrupción de numerosas actividades religiosas. La organización, que lleva más de 17 años documentando violaciones de la libertad religiosa en Nigeria, ha pedido a las iglesias y a la comunidad internacional que mantengan la presión para conseguir la liberación de los cautivos y prestar apoyo a las víctimas.

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