
Los ciudadanos de Alberta han rechazado abrir un proceso para separarse de Canadá. Según las proyecciones de la cadena pública CBC, el 76,2% de los votos emitidos en el referéndum de este lunes ha respaldado la permanencia de la provincia en el país, frente a la propuesta de iniciar los trámites hacia una futura consulta vinculante sobre la independencia.
Aunque todavía no se han publicado resultados oficiales definitivos, el respaldo a la continuidad dentro de Canadá supera ampliamente las tres cuartas partes de los sufragios. El resultado constituye un severo revés para el proyecto separatista y refuerza la defensa de la unidad nacional.
La pregunta formaba parte de una consulta más amplia sobre asuntos migratorios y constitucionales. Los votantes debían elegir entre seguir siendo una provincia canadiense o encargar al Gobierno de Alberta el inicio del procedimiento legal necesario para celebrar otro referéndum sobre la separación.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha celebrado una «decisión clara» a favor de la unidad y ha destacado que los habitantes de Alberta «han elegido Canadá».
Carney ha defendido el papel de la provincia como «eje central» del futuro del país, especialmente en el desarrollo energético, los grandes proyectos nacionales y la apertura de nuevos mercados internacionales. También ha subrayado que Canadá es «mucho más que la suma de sus partes».
Por su parte, la primera ministra provincial, Danielle Smith, ha interpretado el resultado como un respaldo a «una Alberta más fuerte dentro de un Canadá unido». Smith apoyó la celebración de la consulta, aunque no defendía la independencia.
El alcalde de Edmonton, Andrew Knack, ha señalado que el mensaje de las urnas aporta seguridad y permite concentrarse en las prioridades de los ciudadanos.
Pese a la amplitud de la derrota proyectada, los impulsores de la ruptura no dan por cerrado el debate. Keith Wilson, promotor de la campaña «Dejad a Alberta decidir», ha afirmado que el resultado concluye una campaña, pero que la discusión sobre el futuro de la provincia continuará.
La votación llega después de que un tribunal canadiense rechazara una iniciativa anterior por no ajustarse a los procedimientos legales. En los últimos meses, las campañas favorables y contrarias a la independencia habían movilizado a casi 700.000 ciudadanos.
El pronunciamiento de este lunes deja, por ahora, sin respaldo mayoritario el primer paso hacia la secesión: los ciudadanos han optado por mantener Alberta dentro del proyecto común canadiense.